Anasayfa | 100 Cuestiones y Respuestas Sobre la Creencia

¿Cómo es la creencia del Cristianismo y el Islam en el Más Allá?


A - La creencia en el Más Allá en el Cristianismo

Según lo que se declara en el Corán, cuando Isa (Jesús) era sólo un niño en la cuna, él habló acerca de la resurrección: “Y la paz ha estado conmigo el día en que nací y estará el día en que muera y el día en que vuelva a la vida”. (19:33)

El hecho de que Isa hablara de la resurrección y la vida después de la muerte cuando era un niño en la cuna muestra la importancia de esta creencia y que ella tendrá un papel importante en la transmisión del mensaje del Cristianismo. Además, el hecho de que este tema haya sido mencionado por él en la cuna implica que la idea de negación del Más Allá estaba muy extendida entre la gente de aquella época y que Isa lucharía contra estos negacionistas. En realidad, Isa recibió el don milagroso de revivir a los muertos y luchó contra el grupo de los judíos saduceos, que negaban el Más Allá. De este modo, la transmisión de este mensaje se convirtió en algo importante en la vida de Isa.

“En verdad, los creyentes1 y los judíos, los cristianos y los sabeos, quienes crean en Dios y en el Último Día y actúen rectamente, tendrán su recompensa junto a su Señor. No tendrán que temer y no estarán tristes”. (2:62) (1)

En versos como el anterior se declara que algunos de los cristianos que vivían en la Era de la Bendición creían en el Más Allá. Además, se transmite que este verso fue revelado en relación a Salman al Farisi y sus amigos, que le dijeron que el tiempo para que el nuevo Profeta (PB) fuera enviado estaba cerca y que ellos creerían en él si lo vieran. (2)

Algunas narraciones muestran que esta creencia existía entre los cristianos en aquel periodo. Yabir (ra) dijo: “Cuando aquellos que habían emigrado a Abisinia regresaron, el Mensajero de Al-lah (PB) dijo: “Decidme cuál es la cosa más extraña que habéis visto en Abisinia”. Uno de ellos dijo: “¡Oh Mensajero de Al-lah! Mientras estábamos sentados allí una monja anciana de los cristianos pasó junto a nosotros. Ella llevaba un cántaro lleno de agua sobre su cabeza. Un hombre joven la empujó al poner su mano alrededor de sus hombros. Ella tuvo que arrodillarse y su cántaro se rompió. Después de levantarse, se volvió al joven y le dijo: “¡Oh opresor! Cuando Al-lah establezca la Silla para el juicio final y reúna a la gente que vivió en el pasado y que vivirá en el futuro y cuando las manos y los pies hablen sobre lo que hicieron, verás esta situación que ocurrió entre tú y yo”.

Yabir (ra) dijo: “Cuando el Mensajero de Al-lah (PB) fue informado sobre este incidente, él señaló: “La mujer dijo la verdad. ¿Cómo puede Al-lah dar importancia a una nación que no respeta los derechos de los débiles, que han sido objeto de apropiación por los poderosos?” (3)

Este incidente es importante porque muestra la existencia de la creencia en la resurrección corporal en el Cristianismo original y muestra que la divina justicia permitirá sin duda a los oprimidos recobrar los derechos que les han sido arrebatados por los opresores. También demuestra que la creencia en el Más Allá es un consuelo muy importante y una fuente de poder para el hombre.

El Negus lloró cuando los musulmanes que habían emigrado a Abisinia recitaron los primeros versos de la Surah de María del Sagrado Corán y dijo: “Esta palabra viene sin duda de la misma fuente de conocimiento que Jesús” (4). Él confirmó lo que el Corán había declarado sobre Jesús. Esto muestra que el Corán recoge las creencias originales del Cristianismo antes de que éste fuera distorsionado.

La cosa más extraña en el Judaísmo con respecto a este tema es que la creencia en el Más Allá no existe en la Torah. Lo más extrañoen el Cristianismo es que el Ser que convocará a los hombres para que rindan cuentas no es Al-lah, que es su Creador, sino Jesús, que fue creado por Al-lah igual que las otras personas. Esta extraña situación es, sin duda, el resultado de la distorsión. (5)

Según los Evangelios, la tortura del Infierno es eterna (6). Sin embargo, algunos grupos cristianos afirman que Al-lah no romperá su promesa, pero Él puede abandonar su advertencia y colocar a todo el mundo en el Paraíso y declaran que la tortura eterna no se corresponde a la naturaleza de Al-lah (7). Según algunos sabios, aquellos que sean privados del Paraíso sin una razón basada en sí mismos irán a dicho lugar al final (8).

Aunque la resurrección del cuerpo junto con el espíritu y los aspectos materiales del Paraíso y el Infierno son mencionados en los Evangelios (9), el punto de vista más extendido entre los cristianos es que no habrá placeres corporales como el comer, beber y los placeres sexuales en el Paraíso (10). Los intérpretes del Evangelio interpretan las expresiones que se refieren a los placeres del cuerpo en el Paraíso como cosas espirituales, como la felicidad, y distorsionan así su significado (11). Además, desde la Era de la Bendición (12), los cristianos han encontrado extraña la existencia de cosas como el comer, beber, tener sexo (13) y la presencia de huríes, pabellones, palacios, ríos, rubíes, perlas etc en el Paraíso; ellos han privado a estos términos de su significado y los han utilizado como un medio para atacar el Islam (14). Podemos decir que una de las razones por la que los cristianos poseen tales conceptos es el hecho de que creen que los cuerpos resucitados serán diferentes de los de esta vida y que el hombre puede alcanzar un estado sobrehumano en su cuerpo y que se convertirá virtualmente en un ser similar a un ángel. (15)

Aunque existe la creencia de un reino como el barzaj en el Cristianismo, no todos los grupos cristianos se muestran unánimemente de acuerdo en este punto. Los católicos creen en el mazar (Purgatorio) (16), que puede ser comparado a la tortura de la tumba. Según esta creencia, aquellos que mueren antes de ser purificados de sus pecados permanecerán en el Purgatorio hasta que lo sean; luego, ascenderán al Cielo. Sin embargo, no habrá ningún interrogatorio por parte de los ángeles en el mazar. El tema de interrogar a los espíritus no es mencionado claramente. En lo que se refiere a los ortodoxos y protestantes, ellos no creen en la tortura y la recompensa en la tumba (17).

Es también extraño que los cristianos atribuyan un carácter divino a Jesús pero digan que él no conoce el tiempo del Último Día. Según un intérprete del Evangelio, Jesús determinó la existencia del Último Día como una deidad que es, pero no conoce su tiempo como ser humano. (!) (18).

Según los cristianos, la intercesión (shafa´ah) tiene lugar en este mundo. Esta creencia otorga un gran predominio al clero cristiano. Según ellos, Al-lah está sujeto a los actos del clero. Las decisiones que toma el clero en este mundo son aceptadas y validadas en el cielo también (19).

En lo que concierne a las órdenes y prohibiciones de Al-lah, el lugar donde las divinas recompensas y los castigos por respetar o no aquellas es este mundo, según la Torah, y el Más Allá, según los Evangelios. De este modo, la Torah hace que el hombre se vuelva hacia la vida mundana y el Evangelio hace que se oriente hacia la vida del Más Allá. El Corán, que siempre muestra el camino recto, combina ambos fines en una feliz síntesis y se mantiene alejado de una postura extremista (sólo mundana o sólo orientada hacia el Más Allá)” (20)

Ahora, podemos presentar algunos ejemplos relativos a temas del Más Allá que son mencionados en los Evangelios que existen hoy.

El acontecer del Último Día es descrito de una forma similar a la del Corán: “... Las estrellas del cielo y sus constelaciones no mostrarán su luz. El sol naciente se verá oscurecido y la luna no mostrará su luz”.

“Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y Jesúsdijo: Joven, a ti te digo: ¡Levántate!El que había muerto se incorporó y comenzó a hablar, y Jesús se lo entregó a su madre”. (21)

Jesús llamará a la gente a rendir cuentas en el Día del Juicio. Este hecho es narrado de la forma siguiente: “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo”. (22)

En el Evangelio de Barnabé, que defiende el credo de la unidad, es posible ver declaraciones que son similares al Corán con respecto a temas como el Más Allá, el Paraíso y el Infierno. En este Evangelio hay temas detallados con respecto al Más Allá, como es el caso con otros temas de la creencia. La respuesta dada a la pregunta de si hay diferentes rangos en el Paraíso es un ejemplo de ello:

Bartolomé dijo: “¡Oh Señor! ¿Será la gloria del Paraíso igual para todos? Si es igual, no será justo, y si no es igual, el de menor rango envidiará al mayor”. Jesús respondió: “No será igual ya que Dios es justo. Y todos estarán satisfechos porque no habrá envidia allí. Dime, Bartolomé: ¿Existe un señor que tenga muchos sirvientes y que vista a todos con las mismas ropas? ¿Acaso los jóvenes, que llevan ropas de jóvenes, se lamentan porque ellos no tienen la apariencia de personas adultas?” (23)

Notas:

[1]. Ver también Al Maida, 69; Al Hayy, 17.
[2]. Mawardi, I, 133.[3]. Abu Abdullah Muhammad b. Yazid bin Majah Al Qazuini, as Sunan, expl., Muhammad Fuad Abdulbaqi, Daru'l Kutubi'l Ilmiyya, Beirut, n.d., Fitan, 20, II, 1329.
[4]. Ver Muhammad b. Ishaq b Yasar, Siratu Ibn Ishaq, expl., M. Hamidullah,  Konya, 1981, p. 196; Ibn Hisham, as Siratu'n Nabawiyya, expl., M. as Saqa et al, Beirut, n.d. I, 336 337.
[5]. Aunque los cristianos creen en que tendrán que dar cuentas después de la muerte, la creencia en que Jesús se sacrificó a sí mismo por todos los hombres les descargó de responsabilidades. La creencia de los protestantes es que el hombre no será considerado responsable de lo que hace y no tendrá que rendir cuentas. (Ataurrahim, p. 174).
[6]. Ver Marcos, III, 29.
[7]. Shahristani, p. 251.
[8]. Yıldırım, Mevcut Kaynaklara Göre Hıristiyanlık, Işık Publ., İzmir, 1996, p. 217.
[9]. Ver Mateo, X, 28; XIII, 43; Marcos, IX, 43 48; Lucas, XVI, 24; Juan, Revelación, XXI, 8.
A pesar de estos versos, existe una contradicción en los Evangelios (incluso en el mismo Evangelio), ya que se afirma que los saduceos preguntaron a Jesús si una mujer que se había casado por segunda vez porque su marido murió se casaría en el Paraíso, él dijo: “Tras la resurrección, las personas no se casarán ni serán dadas en matrimonio; serán como los ángeles en el cielo”. (Ver Mateo, XXII, 23 30).
[10]. Ver Abu Ataillah, p. 376 (al Kanzu'l Jalil fi Tafsiri Injil, I, from 464); Addison, p. 172.
[11]. Abu Ataillah, p. 376.
[12]. Alguien de la Gente del Libro preguntó al Mensajero de Al-lah (PB): “¿Afirmas que la Gente del Paraíso comerá y beberá? El Mensajero de Al-lah (PB) respondió: “Sí. Juro, por Al-lah, en Cuya mano está mi alma, que a una persona se dará el poder de 100 en lo que se refiere a comer, beber y tener relaciones sexuales”. El hombre dijo: “Cuando una persona come y bebe tendrá que ir luego al baño...”. El Mensajero de Al-lah dijo: “Lo que necesita salir del cuerpo saldrá en forma de gotas de sudor que tendrán el olor del almizcle”. (Ahmad b. Hanbal, Musnad, Daru'l Fikr, Beirut, n.d., I, 63).
[13] Los cristianos afirman que la existencia de tales cosas en el Paraíso va en contra de la santidad de este último. Sin embargo, como se declara en el hadiz anterior, ellas se transformarán en una forma que se amolde al Paraíso, ya que todo en el Paraíso será adecuado para ese lugar.
[14]. Abdullah at Tarjuman al Andalusi,Tuhfatu'l Arib fi'r Raddi ala Ahli's Salib, Hakikat Kitabevi, İstanbul, 1983, p. 53; Rahmatullah al Hindi, Izharu'l Haqq, Daru'l Kutubi'l Ilmiyya, Beirut, 1993, p. 330; Abu Ataillah, p. 377.
De hecho, en el Islam no existe ninguna afirmación que declare que los dones en el Paraíso son sólo materiales. Las recompensas espirituales son mencionadas también y se declara que ellas son superiores. Además, los dones espirituales no suponen un obstáculo para los placeres materiales: “Dios ha prometido a los creyentes y a las creyentes Jardines de cuyas profundidades brotan los ríos, en los que estarán eternamente y moradas agradables en los Jardines del Edén. Pero obtener la satisfacción de Dios es algo más grande. ¡Ése es el triunfo inmenso!” (9:72)
[15]. Louis Figuer. Le Lendemain De La Mort, Libraire Hachette, Paris, 1881, p. 60; Addison, s. 172.
[16]. El Purgatorio significa léxicamente el lugar donde las almas de los creyentes cristianos estarán durante un tiempo, mientras que el araf indica un lugar y período de sufrimiento hasta que las almas estén purificadas.(Saraç, p. 1134 1135). Es traducido al árabe como lugar de limpieza (ver Yabbur Abdunnur, Suhayl Idris. al Manhalu'l Qarib, 4th impr., Daru'l Adab, Beirut, 1983, p. 278.
[17]. Abu Ataillah, p. 95; Yıldırım, p. 217.
[18]. Abu Ataillah, p. 117.
[19]. ibid, 221.
[20]. Ver Draz, p. 154, 182.
[21]. Lucas, VII, 14 15.
[22]. Pablo, Corintioss 2, V, 10.
[23]. Barnabas İncili, transl by Mehmet Yıldız, Kültür Basın Yayın Birliği, İstanbul, n.d., p. 308.

Veysel Güllüce (Prof.Dr.)

B La creencia en el Más Allá en el Judaísmo

Existen algunos signos de la creencia en el Más Allá, ya sean ellos débiles o fuertes, en todas las religiones ya desaparecidas o que existen en la actualidad. Indudablemente, la creencia en el Más Allá debería estar más enraizada y detallada en algunas religiones divinas. Sin embargo, en lo que se refiere al Judaísmo debería asombrar el hecho de que la situación no sea así.

El Judaísmo está basado en los mensajes del Profeta Musa (Moisés) y en un gran libro divino como la Torah, pero éste otorga poco lugar a la vida en el Más Allá. Esta situación hizo a algunos sabios pensar que no existe una creencia en el Más Allá en el Judaísmo.

Algunos autores contemporáneos afirman que el hecho de que el Antiguo Testamento, que es llamado la Torah y cuya forma original fue revelada por Al-lah, no mencione en absoluto la vida en el Más Allá, la resurrección, la recompensa y el castigo, es algo que sorprende (1)

Addison afirma que las tradiciones y costumbres religiosas basadas en un principio nacional jugaron un papel importante en la creación de un estado y añade que esto a muchos judíos a lleva a pensar en el futuro de Israel, pero no en lo que les espera tras la muerte, y les hace ignorar el Más Allá. (2)

Sin embargo, una investigación completa y detallada sobre el Judaísmo muestra que lo que se declara arriba es válido sólo para los primeros cinco libros de la Torah (3), atribuidos a Moisés, que no mencionan la resurrección y el Más Allá, pero estos últimos sí son recogidos en los otros libros de la Torah, aunque no mucho. Este tema es también mencionado en otros libros de referencia para el Judaísmo, como el Talmud (4).

Debemos señalar que los judíos sólo nombran como fuentes a los primeros cinco libros de la Torah. Según ellos, el Talmud es oral. (5). Se declara también que ellos aprenden los temas relativos al Más Allá de forma oral en forma de transmisión de unos a otros (6).

Algunos sabios judíos mencionan la creencia en el Más Alla en sus libros. Uno de ellos, Sadiya al Fayumi, dice: "La resurrección de los muertos en el Más Allá para recibir el castigo y la recompensa es algo que nuestro Señor nos enseñó" (7). Musa bin Maimun, un famoso erudito judío, dijo: "Yo definitivamente creo que los muertos serán resucitados cuando la voluntad de Dios tenga lugar y ellos vivirán para siempre". (8).

Es necesario declarar que los judios se dividieron en dos grupos, como Samiriyya y Ibrahniyya, después de volver de Babilonia; cada tribu creía en una Torah diferente. Cada una de ellas describía la Torah que la otra tribu tenía como distorsionada. La Torah que el grupo de Samiriyya tenía mencionaba más el Más Allá que la otra, aunque brevemente. (9)

Algunos sabios judíos declaran que la razón por la que los primeros cinco libros de la Torah no incluyen la resurrección y la creencia en el Más Allá fue que esta última era muy sólida y, por lo tanto, no era necesario mencionarla. Por el contrario, algunos asuntos cuya mención era más necesaria, como la unidad de Dios, están más recogidos en el texto porque los judíos de aquella época tenían una creencia politeísta. Ibn Kamuna, uno de estos sabios, dijo: “Que no haya una mención de este asunto no impide a los Hijos de Israel ser informados acerca de los hechos”. De este modo, la pregunta de por qué este asunto no es mencionado en la Torah, podría ser respondida de la forma siguiente:

"No es permisible debatir y hacer preguntas con respecto a los temas divinos. Puede haber una razón que no conozcamos detrás de esto". Luego, él explica por qué la resurrección y el castigo y la recompensa en el Más Allá no son mencionados en la Torah: “Los profetas son los médicos de los espíritus con la guía de Dios. Un médico intenta tratar a las personas con todo lo que pueda encontrar durante su periodo de ejercicio; del mismo modo, la gente en la Era de Moisés no negaba la recompensa y el castigo del Más Allá. Por el contrario, su problema era el de la adoración a los ídolos, las estrellas y otras cosas. Es decir, ellos adoraban a otros seres distintos a Dios". De este modo, Ibn Kamuna atribuye el hecho de que la Torah no incluya el tema de la recompensa y el castigo en el Más Allá al hecho de que los Hijos de Israel conocían esta creencia. Él continúa diciendo: “Si el problema de los Hijos de Israel hubiera sido la negación de la recompensa y el castigo en el Más Allá, este tema habría sido mencionado en la Torah. Dado que éste no fue el caso, fue considerado suficiente el difundirlo oralmente y hacerlo implícitamente en los escritos. Por lo tanto, los judíos creían en la resurrección de los muertos y la eternidad del espíritu tras la muerte. Ellos mantenían esta creencia transfiriéndola a las generaciones siguientes oralmente. Rezaban por los muertos y se arrepentían cuando sentían que el tiempo de morir estaba cerca". (10)

Sin embargo, es muy difícil estar de acuerdo con estas afirmaciones y explicaciones porque el principal propósito por el que una religión es enviada, después de para revelar la unidad de Al-lah, es para afirmar la creencia en el Más Allá. Es necesario advertir frecuentemente al hombre, que constantemente se vuelve hacia el mundo debido a las inclinaciones de sus deseos y su alma, acerca de la existencia del Más Allá, el Paraíso y el Infierno.

En especial, si esta nación es la nación de los judíos, que son famosos por su mezquindad, son necesarias más advertencias. La vida del Más Allá, el Paraíso y el Infierno son mencionados a menudo en el Corán, que también advierte que la vida en este mundo es temporal. Es posible ver información concisa o detallada sobre este tema en casi todas las Suras coránicas. Contrariamente a las afirmaciones de los sabios judíos, existen claras evidencias de la distorsión que ha sufrido el tema de la recompensa y el castigo en el Más Allá, que son puntos esenciales del Mensaje divino, pero que no vienen mencionados en un Libro revelado por Al-lah.

No existen, así, signos relativos al Más Allá en los primeros cinco libros de la Torah actual. El hecho de que la vida en el Más Allá, el Paraíso y el Infierno sean mencionados, aunque de manera concisa, en los otros libros atribuidos a los otros Profetas es interpretado de forma diferente.

Según algunos sabios que han realizado investigaciones con respecto a este asunto, la razón de estos cambios no es conocida. (11). Actuando en base a las similitudes entre la crencia en el Más Allá en el Zoroastrismo y el Judaísmo, algunos teólogos dicen que esta creencia entró en el Judaísmo hacia el final de la esclavitud en Babilonia y se desarrolló gradualmente. (12). Según otros, existen probablemente causas externas de tipo geográfico y cultural con respecto a este asunto: Mesopotamia, Kan´an e Irán.

William Durant dice: "La idea de la resurrección en los judíos se asentó después de que ellos perdieron la esperanza de dominar la tierra. Ellos probablemente recibieron esta idea de los persas o de los egipcios. El mesianismo se originó de este aspecto espiritual (14). Zaza, que escribió libros sobre el Judaísmo, se mostró de acuerdo con este punto de vista y afirmó: "Los judíos comenzaron a pensar en los temas del mundo invisible y desconocido después de que ellos vivieran en la esclavitud en Babilonia y fueran dispersados por los romanos" (15).

En las declaraciones anteriores se afirma que la creencia de los judíos en el Más Allá fue fruto de algunas causas espirituales, como el deseo de consolarse a sí mismos y de buscar la felicidad en otro reino, porque ellos no podían alcanzar la soberanía en este mundo. Tal afirmación es la de aquellos que basan las fuentes de la religión en algunas causas mundanas y no en la revelación.

Esta tesis significa evaluar la fuente de las religiones desde un punto de vista evolucionista, lo cual es contrario al hecho declarado por el Corán: que los seres humanos fueron una sola nación en primer lugar; luego, ellos disputaron (16). Los seres humanos se originaron de una sola fuente. Del mismo modo, ellos se alimentaron espiritualmente de la misma fuente. Cuando las fluctuaciones y disputas tuvieron lugar debido a la naturaleza de los seres humanos, éstos fueron mejorados y corregidos de nuevo por los profetas... (17).

Es un tema controvertido el si algunas expresiones que que se refieren a ajiru´l ayyam (los últimos días) se utilizan para referirse al día en que la gente sea resucitada y reciba la recompensa o el castigo o al día en que los judíos se libren de sus tribulaciones después de guerras y derrotas a manos de sus enemigos. (19).

Algunos investigadores se muestran de acuerdo en que existe una creencia en el Más Allá en el Judaísmo, pero esta creencia no va en el mismo sentido que el Islam enseña (20). En los Libros del Antiguo Testamento, el Paraíso y el Infierno son mencionados de manera superficial y no suficiente para mantener a los judíos alejados de la codicia del mundo (21)

Según aquellos que han realizado investigaciones sobre el Judaísmo, el pueblo judío está dividido en dos grupos. Uno de ellos vivió en el mundo libre y felizmente. Ellos alcanzaron la riqueza material junto con el contento de Al-lah. El segundo grupo vivió en la esclavitud y el exilio contrariamente al primero. Según el pensamiento judío, ellos volverán al mundo y se beneficiarán de los dones mundanos recibiendo su parte”. (22)

En lo que se refiere al término Más Allá, es un hecho polémico si el término resurrección mencionado en el Viejo Testamento significa resurrección después de la muerte o renacimiento de la nación judía para alcanzar la estabilidad mundana y política. Así por ejemplo, el versículo: “Tus muertos vivirán.Cadáver mío... se levantarán.¡Despierten y clamen gozosamente, residentes del polvo!” (23) es interpretado por algunos intérpretes del Antiguo Testamento en el sentido de que él indica la resurrección mundana de los judíos después de su esclavitud. Es, sin embargo, una forma de distorsión el interpretar estas declaraciones de una forma diferente a la resurrección en el Más Allá.

Algunos intérpretes señalan que algunos versículos del Antiguo Testamento indican un renacimiento tribal (24). Ellos afirman que el siguiente texto no se refiere a la resurrección en el Más Allá sino al renacimiento de los judíos, como también declaran algunos sabios cristianos: “Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y desprecio perpetuos” (25). Ellos señalan que el verso habla del despertar de muchos, no todos, de los que duermen y que la resurrección de la otra vida tendrá lugar al mismo tiempo para todos los humanos (26). Sin embargo, frases como “que están dormidos en el polvo”, “vida eterna”, “vergüenza y desprecio eternos” apoyan la idea de aquellos que afirman lo contrario. En realidad, según algunos sabios, “este verso expresa claramente la idea del Más Allá” (27).

Se sabe que los judíos que vivían en la Era de la Bendición creían en la tortura en la tumba. Un rabino judío fue a ver un día al Mensajero de Al-lah (PB) y dijo: “Aprendimos que Al-lah pondrá todos los cielos en un dedo; y la tierra en un dedo, y los árboles en un dedo, y el agua y el polvo en un dedo, y todos los otros seres creados en un dedo. Luego él dirá: “Yo soy el Rey”. El Profeta (PB) se sorprendió por lo que había oído y confirmó lo que el rabino había dicho sonriendo. Luego, él recitó el siguiente verso coránico: “No han valorado a Al-lah debidamente. El Día de la Resurrección, contendrá toda la tierra en Su puño; los cielos estarán plegados en Su diestra”. (39:67) (28)

Se desprende de algunos hadices que los judíos que vivieron en la Era de la Bendición creían en la tortura de la tumba. Según un hadiz, una mujer judía vino a ver a Aisha (ra) y rezó como sigue: “¡Qué Al-lah te proteja de la tortura de la tumba!” (29).

En realidad, en los primeros períodos del Antiguo Testamento, se menciona que sólo un tipo de sombra del hombre permanece tras la muerte. Ella se llama “sheol” en hebreo y se traduce al árabe como “maqarru´l mauta”. Se declara que todos, ya sean justos o no, van a parar a un agujero en el suelo bajo la tierra y permanecen allí (30). Es posible que este agujero sea el reino de la tumba. Sin embargo, actuando en base a los que hemos mencionado antes, podemos decir que hay un reino de la tumba en el Judaísmo, pero tal reino se parece a los de las primitivas religiones y es diferente del que se contempla en la creencia islámica (31). En el Judaísmo, los dones y el castigo de la tumba son sólo para el espíritu; los ángeles que hacen las preguntas no son mencionados (32).

En las fuentes judías de hoy en día se declara que no hay cosas materiales como el comer, el beber, el sexo, las montañas, los jardines y los ríos en el Paraíso (33)

Sin embargo, según lo que se entiende de las narraciones, a diferencia de los judíos que viven hoy en día, los judíos que vivieron en la Era de la Bendición creían que había cosas y placeres materiales en el Paraíso. Un sabio judío preguntó al Mensajero de Al-lah (PB) qué era lo que los creyentes comerían en primer lugar en el Paraíso y lo que comerían y beberían después. Cuando el Mensajero de Al-lah respondió, él confirmó este hecho diciendo: “Has dicho la verdad” (34). Ésta es una evidencia que muestra que las distorsiones sufridas por el Judaísmo se han prolongado durante su historia.

Los libros del Viejo Testamento describen el Infierno como un horrible lugar donde la gente se reunirá en presencia e Al-lah y del que uno no puede volver (35). Según los judíos, la estancia en el Infierno se da por un período limitado y también se menciona esto en el Corán poniéndolo en boca de los judíos (36). El bueno y el malo recibirán eternos dones al fin. Nadie permanecerá en el Infierno eternamente, excepto aquellos que hayan cometido suicidio y que hayan extraviado a la gente (37).

No se dice nada sobre los signos del Último día en el Viejo Testamento. Sin embargo, cada signo de este tipo puede ser deducido de las palabras del sabio judío Sadiya al Fayumi. Él dijo: “¿Acaso nosotros, creyentes en la unidad de Al-lah no vamos a creer que el Sublime Creador hará revivir a todos los muertos en la Tierra del Más Allá para recompensarlos o castigarlos?

Luego, ¿Podemos negar que nuestros muertos reciben dones al habérseles concedido un tiempo de vida extra, ser resucitados y serles otorgada la vida en el Más Allá? ¿Acaso no es esto justo para aquellos que fueron expuestos a desgracias y problemas? En realidad, nuestra nación fue objeto de pruebas por grandes cosas. De este modo, merecemos recibir tal tiempo extra. De este modo, ellos serán la mejor nación en lo que se refiere a los dones a recibir debido a su paciencia y sufrimiento”. (38)

Vemos que diferentes sectas de los judíos tienen una visión diferente sobre el Más Allá. Así por ejemplo, una de las últimas sectas, los kostanis, aceptan el Más Allá, la recompensa y el castigo, pero los dustanis creen que la recompensa y el castigo tendrán lugar en este mundo. Los esenios, una de las más antiguas sectas judías, creen en la eternidad de las almas. (39). Los saduceos niegan el Más Allá completamente. (40)

Podemos enumerar los perfiles de la vida en el Más Allá, según el Judaísmo, en tres puntos:

1. La Torah hoy, es decir, los cinco primeros libros del Antiguo Testamento, atribuidos a Moisés, no incluyen la vida en el Más Allá, la resurrección, la recompensa y el castigo.

2. Los libros del Antiguo Testamento atribuyen a los otros profetas algunos signos sobre este asunto.

3. Los intérpretes del credo en el Talmud judío mencionan la vida en el Más Allá. (41)

Creemos apropiado el mencionar las declaraciones con respecto a la resurrección y la vida en el Más Allá como resultado del estudio del Antiguo Testamento. Esto permitirá ver claramente cuantas referencias sobre este tema existen en los libros del Antiguo Testamento atribuidas a Moisés y cuantas están atribuidas a otros profetas.

Aquí están algunas declaraciones en el Viejo Testamento con respecto a la resurrección y la vida en el Más Allá:

"Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado." (42)

"Yo hago morir y Yo hago vivir" (43)

"Y aconteció que al sepultar unos a un hombre, súbitamente vieron una banda armada, y arrojaron el cadáver en el sepulcro de Eliseo; y cuando llegó a tocar el muerto los huesos de Eliseo, revivió, y se levantó sobre sus pies" (44)

“Él saca al descubierto cosas profundas de la oscuridad,y saca a la luz sombra profunda”; “Y después de mi piel, [que] han desollado..., aun reducido en mi carnecontemplaré a Dios”. “Que en el día del desastre se perdona al malo, en el día de la ira es librado?". (45)

“Porque no dejarás mi alma en la tumba, ni permitirás que tu santo vea corrupción.Me mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; con eternos placeres a tu diestra”. (46)

“No rehúses corregir al muchacho; Porque si lo castigas con vara, no morirá.Lo castigarás con vara, Y librarás su alma de la muerte. Así será a tu alma el conocimiento de la sabiduría. Si la hallares tendrás recompensa. Y al fin tu esperanza no será cortada”. (47)

“Tus muertos vivirán; sus cadáveres resucitarán. ¡Despertad y cantad, moradores del polvo! porque tu rocío es cual rocío de hortalizas, y la tierra dará sus muertos”. (48)

“En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro.Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua.Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad.Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará”. (49)

Del mismo modo, es narrada la historia de los Hijos de Israel que estaban muertos en una llanura (50). Esta historia nos recuerda la de aquellos que abandonaron su país por temor a la muerte y la del Profeta Uzair en el Corán.

El hecho de que las declaraciones con respecto al Más Allá en el Antiguo Testamento sean tan pocas es la mayor evidencia de que éste fue distorsionado. Es imposible para un Libro divino no mencionar algo sobre el Más Allá en los cinco primeros libros, como muchos investigadores dicen. A pesar de esto, algunos intérpretes cristianos del Antiguo Testamento distorsionaron estos versos de nuevo e interpretaron las declaraciones que indican la resurrección en la otra vida como la resurrección de los judíos en este mundo. De este modo, ellos anularon esta creencia de forma total en el Antiguo Testamento y lo transformaron en un libro laico.

De este modo, los judíos, que admiran y aman mucho la vida de este mundo, como señala el Corán (51), se vincularon aún más a él. El hombre puede proteger su alma del amor al mundo con gran dificultad a pesar de las frecuentes advertencias sobre el castigo y la recompensa de la otra vida. Sin embargo, dado que el Viejo Testamento apenas tiene ninguna advertencia con respecto al tema, esto hizo que los judíos pensaran siempre en este mundo y no sobre el Más Allá ni temieran el castigo tras la muerte.

Hasta ahora, hemos explicado los puntos de vista y las evaluaciones de los sabios que describieron el Judaísmo en base a las propias fuentes judías.

Ahora, veremos el Judaísmo y la Torah desde el punto de vista del Corán:

Según el Corán, la Torah es un libro que fue revelado a Moisés por Al-lah y que contiene guía y luz.

Cuando nos referimos a los versos que mencionan el contenido de la Torah, vemos que esta última es descrita como un libro que explica todas las cosas en detalle: "Luego, dimos a Moisés la Escritura(Sagrada), completando Nuestras bendiciones sobre él, por ser virtuoso, como una explicación detallada de todo y guía y misericordia, para que, así, crean en el encuentro con su Señor”.(6:154)

"Y escribimos para él en las Tablas consejos y advertencias de todo y explicaciones detalladas sobre todas las cosas. ¡Tómalas, pues, con fuerza y ordena a tu pueblo que tome lo bueno que hay en ellas! Yo pronto os mostraré la morada de los transgresores." (7:145).

Se declara en la declaración del final del primer verso que la más importante razón por la que Moisés recibió la Torah fue para difundir la creencia en el Más Allá: “para que, así, crean en el encuentro con su Señor”. La siguiente declaración al final del segundo verso declara que el lugar de los incrédulos es el Infierno: “Yo pronto os mostraré la morada de los transgresores”. (52)

En otros versos, vemos que los temas relativos al Último Día y el Más Allá se encuentran entre las cosas reveladas a Moisés. En un verso se dice: “La Hora llega -estoy por ocultarla- para que cada uno sea retribuido según su esfuerzo”. (20:15) En otro verso, Moisés y Aarón dicen: “Se nos ha revelado que se infligirá el castigo a quien desmienta o se desvíe". (20:48)

En la Sura El Altísimo (A´la) después de mencionar que los perversos serán arrojados a un gran fuego, que aquellos que purifiquen sus almas alcanzarán la salvación y que la vida en el otro mundo es mejor que la vida mundana se declara que esta información existe en las primeras páginas de los libros de Abraham y Moisés: “Esto se encuentra en las Hojas primeras. Las Hojas de Abraham y de Moisés”. (87:18-19)

Vemos que esta creencia arraigó entre la gente que creía en Moisés. Lo que los magos que creyeron en Moisés dijeron es el mejor ejemplo de ello. Después de que los magos creyeron, ellos no prestaron atención a la amenaza del Faraón de que les mataría de una forma horrible. Ellos dijeron: “No te preferiremos a ti a las pruebas claras que se nos han ofrecido ni a Quien nos ha creado. Decidas lo que decidas, tú sólo decides sobre la vida de acá. Creemos en nuestro Señor, para que nos perdone nuestros pecados y la magia a que nos has obligado. Al-lah es mejor y más duradero. Quien acuda a su Señor como culpable tendrá la gehena y en ella no podrá morir ni vivir. Quien, al contrario, venga a Él como creyente, después de haber obrado bien, tendrá la categoría más elevada: los Jardines del Edén, por cuyos bajos fluyen arroyos, en los que estará eternamente. Ésa es la retribución de quien se mantiene puro”. (20:72-76) (53)

Por los versos anteriores podemos ver claramente que los magos, que creían en Moisés, tenían una creencia firme y sólida y que Moisés explicó a su nación los temas relativos al Más Allá en detalle. En varios versos se declara que la Torah fue distorsionada: “Algunos judíos alteran el sentido de las palabras”. (4:46) (54). “¡Ay de aquéllos que escriben la Escritura con sus manos y luego dicen: Esto viene de Al-lah, para, luego, malvenderlo! ¡Ay de ellos por lo que sus manos han escrito! ¡Ay de ellos por lo que han cometido!” (2:79) La verdad es expresada claramente y aquellos que distorsionan el Libro de Al-lah son condenados severamente en los versos arriba mencionados y otros similares.

Indudablemente, las declaraciones sobre el Más Allá, el Paraíso y el Infierno están también influenciadas por esta distorsión. El Antiguo Testamento hoy es un claro testigo de ello. Sin embargo, se entiende de los versos que transmiten las declaraciones de los judíos que vivieron durante la Era de la Bendición acerca del Paraíso y el Infierno que ellos creían en el Más Allá, aunque tenían ideas errónea. Esto puede también ser visto en los hadices.

“Dicen: "El fuego no nos tocará más que por días contados". (2:80) “Y dicen: "Nadie entrará en el Jardín sino los judíos o los cristianos." (2:111) “Di: "Si se os reserva la Morada Postrera junto a Al-lah, con exclusión de otras gentes. entonces ¡desead la muerte. si sois consecuentes!" (2:94)

Estos versos de arriba y otros similares muestran que los judíos creían en el Más Allá, el Paraíso y el Infierno pero había algunos errores y distorsiones en esta creencia.

El hecho de que la codicia, la ambición y el amor a la vida mundana de los judíos sean mencionados en algunos versos indica, sin embargo, que su creencia en el Más Allá era débil. “Verás que son los más ávidos de vivir, más aún que los asociadores”. (2:96)

A través de las explicaciones ofrecidas antes, vemos que el Corán enfatiza varios puntos al referirse a la Torah y al Judaísmo:

1. En la Torah, la vida en el Más Allá es mencionada brevemente, no de forma tan detallada como en el Corán. Moisés transmitió esta creencia a su nación: los creyentes que creían de corazón en Moisés en aquel tiempo creían también en la existencia del Más Allá, el Paraíso y el Infierno.

2. Los judíos que vivieron en la Era de la Bendición creían en el Más Allá, el Paraíso y el Infierno, pero su creencia era débil debido a las distorsiones en la Torah y su amor al mundo.

3. En el Corán, son mencionados atributos de los judíos como su excesivo amor al mundo, su apego a él y su temor a la muerte. De este modo, queda claro que ellos son una nación que dan importancia sólo al mundo en cada época y que no piensan en el Más Allá, el Paraíso y el Infierno.

De este modo, la información más correcta sobre los judíos es ofrecida por el Glorioso Corán, como es el caso en todos los temas.

Notas:

[1]. M.A. Draz, Kur'ân Ahlakı, traducido por, Emrullah Yüksel, Ünver Günay, İz Publ., İstanbul, 1993, p. 153; Muhammad Ghazali, al Mahawiru'l Khamsa li'l Qur'an'il Karim, Cairo, 1989,  p. 149; Abu'l Hasan Ali an Nadwi.  as Sirau  bayna'l Iman wa'l Maddiyya,Daru'l Qalam, Kuwait, 1981, p. 17.
Sentimos la necesidad de tratar este tema e investigarlo más debido a estas afirmaciones sobre la Torah y el Judaísmo.
[2]. Ver Addison, p. 158.
[3]. Los cinco primeros libros de la Torah son: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio.
[4]. Fawi, p. 146;  Abu Ataillah, p. 147; ver también Francine Kaufmann  Josy Eisenberg,Yahudi Kaynaklarına Göre Yahudilik, (Mehmet Aydın, Din Fenomeni içinde, Konya, 1995, p. 99 100)
[5]. Abu Ataillah, p. 140. (Ibn Kamuna. Tanqihu'l Abhath fi'l Milali'th Thalath, quoted from p. 40).
El Talmud es una ley ética y religiosa que regula cada detalle de la vida de los judíos. Según el Talmud, la Torah tiene setenta aspectos secretos. Según la Kabbala, la lectura tradicional de la Torah es esotérica (Kaufmann  Eisenberg, p. 102 103, 111)
[6]. ibid, 144.
[7]. ibid, p. 55 (Sa'diya al Fayumi, al Amanat wa'l I'tiqadat, London, citado de p. 211). El año de la muerte de Sadiya al Fayumi es 942 y el de Musa b. Maimun es 1205.
[8]. ibid, p. 55 (al Fikru'd Diniyyu'l Israiliyyu Atwaruhu wa Madhahibuh, citado de p.159).
[9]. ibid, p. 144 145. Las famosas de sectas de los judíos son las siguientes: esenios, zelotes, saduceos y fariseos (Kaufmman  Eisenberg, p. 101)
[10]. ibid p. 140 142 (Ibn Kamuna, citado de p. 40).
[11]. Randles  Hough, p. 18.
[12]. Addison, p. 157; Mehmet Paçacı.Kur'ân'da ve Kitab ı Mukaddeste Ahiret İnancı, Nun Publ. İstanbul, 1994, p. 72. Jacob rechaza tal afirmación y declara que esta creencia está vinculada a un deseo más general. (Ver Edmond Jacob, Theologie de L'Ancien Testament, Neuchatel (Suiza), 1968, p. 253).
[13]. Mahmûd Es'ad, İslam Tarihi, Marifet Publ. İstanbul, 1983,  p. 316.
[14]. Abu Ataillah, p. 153 ( Will Durant. Qissatu'l Hadara, II, citado de p 345).
[15]. ibid, p. 54 al Fikru'd Diniyyu'l Israiliyyu Atwaruhu wa Madhahibuh, citado de p.109).
[16]. Ver al Baqara, 213; Yunus, 19.
[17]. Ver Kılıç, "Kur'ân'a Göre Fıtrî Safvet Dönemi ve Tevhid'in Yozlaşması", Yeni Ümit, Issue: 13 (September, 1993) p. 34 40; Mitoloji Kitab ı Mukaddes ve Kur'ân ı Kerîm, p. 209 210.
Es extraño que algunos pensadores musulmanes como Ibn Rushd dijeran: “Aquellos que mencionaron por primera vez la resurrección de los cuerpos(hashru'l aysad) son los profetas de los Hijos de Israel que vinieron después de Moisés."  (Abu'l Walid Muhammad b. Ahmad Ibn Rushd. Takhafutu't Takhafut, expl. S.J. Maurice Bouyges, 2nd impr., Daru'l Mashriq, Beirut, n.d., p. 580) No es correcto llegar a tal conclusión a través de un libro distorsionado. Lo que es correcto es hacer un juicio basado en el Corán. Como veremos en unos versos que serán mencionados, el Corán apoya una tesis contraria a lo que él afirma.
[18]. "Ese día", "al final de los días", "días que vienen", etc (ver Jacob, p. 257 258).
[19]. Abu Ataillah, p. 54.
[20]. ibid, p.16.
[21]. Ghazali, Muhammad, al Mahawiru'l Khamsa, p.149 150.
[22]. Çelebi,al Yahudiyya, Maktabatu'n Nahdati'l Misriyya, Cairo, 1978,  p. 202 204
[23]. Isaiah, XXVI, 19.
[24]. Ver Jacob, p. 250.
[25]. Daniel, XII, 2.
[26]. Abu Ataillah, pp.132 133
[27]. Randles  Hough, p. 18; Addison, p. 163.
[28]. Muhammad b. Ismail Bukhari, as Sahih, al Maktabatu'l Islamiyya, İstanbul, n.d., Tawhid, 19, VIII, 184; Muslim b. Hajjaj al Qurashi.as Sahih, Munafiqun, 19, 21, (IV, 2147 2148)
[29]. Bukhari, Janaiz, 87, I, 102; para una narración similar, ver Muhammad al Manbaji al Hanbali, Tasliyatu Ahli'l Masaib, expl. M. Hasan al Khumsi, Daru'r Rashid, Beirut, 1988, s. 284
[30]. Randles  Hough, p. 18;  Jacob, p. 243; Addison, p. 158, 227; Abu Ataillah, p. 98.
[31]. Ver Addison, p. 158.
[32]. Abu Ataillah, p. 100.
[33]. ibid, p. 285 (Zafaru'l Islam Han.Talmud Tarikhuhu wa Taalimuh, p.78; Fayumi, al Amanat wa'l I'tiqadat, quoted from p. 263).
[34]. Ver Muslim, Hayd, 34, I, 252.
[35]. Abu Ataillah, p. 99, 286.
[36]. Dicen (los judíos): "El fuego no nos tocará más que por días contados".  (2:80).
[37]. Abu Ataillah, p. 287 (S. Y. Muyal. Talmud Asluhu wa Tasalsuluhu wa Adabuh, from ps. 143).
[38]. ibid, p.118 119 (Fayumi, al Amanat wa'l I'tiqadat, quoted from p. 226).
[39]. Muhammed Ataurrahim, Bir İslâm Peygamberi Hz. İsâ, İnsan Publ., İstanbul, 1985, p. 30. Para detallada información sobre los esenios, ver ibid. p. 27 35.
[40]. Abu Ataillah, p. 156 157.
[41]. ibid, p. 139.
[42]. Génesis, III, 23.
[43]. Deuteronomio, XXXII, 39.
[44]. 2 Reyes,  XIII, 21.
[45]. Job, XII, 22; XIX, 26; XXI, 30.
[46]. Salmos, 16. Samos, El Salmo de David, 10 11.
[47]. Proverbios, XXIII, 13 14, 17 18; XXIV, 14.
[48]. Isaías, XXVI, 19.
[49]. Daniel, XII, 1 4.
[50]. Ver Ezekiel, XXXVII, 1 14. 
[51]. “Verás que son los más ávidos de vivir, más aún que los asociadores” (2:96).
[52]. Éste el punto de vista de Hasan Basri y Muyahid. Mawardi mencionó este punto de vista al abordar el significado de esta expresión. Mawardi cita tres puntos de vista más de que las naciones destruidas en el pasado son incluidas en esta expresión. (Ver Ali b. Muhammad b. Habib  al Mawardi, an Nukatu wa'l Uyun (Tafsiru'l Mawardi), Daru'l Kutubi'l Ilmiyya, Beirut, 1992, II, 261).
[53]. Estos versos y las declaraciones en los versos 74, 75 y 76 pueden ser lo que los magos dijeron o información dada por Al-lah sobre la gente del Paraíso y del Infierno. (Ver Jarullah Mahmud b. Umar az Zamakhshari, al Kashshaf an Haqaiqi't Tanzil wa Uyuni'l Akawil, Daru'l Ma'rifa, Beirut, II, 546).
[54]. Ver también Sura al Maida, 13, 41.

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