Anasayfa | 100 Preguntas y Respuestas Sobre el Islam

¿Cuáles son las razones por las que el mundo islámico se quedó retrasado en el campo de la ciencia y la tecnología?


“Dado que lo auténtico y la verdad siempre prevalecen ¿por qué el no creyente derrota al creyente y el poder derrota a la verdad?” Colección Risale-i Nur Risale-i Nur, Palabras 725.

Existe una enfermedad, que fue a menudo mencionada en el pasado y que vuelve a estar presente hoy: la pretensión de que la religión es un obstáculo para el desarrollo y la atribución de nuestro retraso en el desarrollo a la comparación entre el Cristianismo y el Islam.

Antes de responder a este tema, quiero mencionar, en primer lugar, algunos puntos. La línea que trazamos entre estos puntos nos aportará la primera respuesta.

El Primer Punto

En el tiempo en el Islam surgió, los musulmanes sufrieron la opresión y agresión de los idólatras durante algún tiempo y luego crearon un estado e hicieron progresos hasta hace un siglo. Ésta es la primera prueba del hecho de que la Era de la Bendición (el tiempo del Profeta) fue una edad de fe, moral, virtudes, justicia y paz. Después de eso, Andalucía se convirtió en pionera del conocimiento en Europa y los imperios Selyuk y Otomano alcanzaron un enorme nivel en el conocimiento y las artes que es imposible de ocultar.

Aquí necesitamos diferenciar entre los términos “Islam” y “musulmán”. Son los musulmanes los que alcanzaron un desarrollo y luego retrocedieron. El Islam ha sido siempre lo que es.

“Hoy os he perfeccionado vuestra religión, he completado Mi gracia en vosotros y Me satisface que sea el islam vuestra religión.” (5:3)

Así pues, deberíamos plantearnos la siguiente pregunta:

El Segundo Punto

Aquellos que atribuyen el retroceso de los musulmanes al Islam tienen que dejar a un lado a los musulmanes y centrarse en el Islam y decir: “Estos y aquellos principios del Corán y estos hadices del Profeta están contra el desarrollo”. Como resultado de su afirmación, ellos están obligados a intentar aportar alguna evidencia de sus afirmaciones.

Así por ejemplo, ellos deberían demostrar que el prohibir la mentira, las malas acciones y la opresión, el alcohol, los juegos de azar, el adulterio, el interés, la murmuración, el racismo y, en resumen, todos los males está contra del progreso.

El Tercer Punto

Existe otro deber imperativo para aquellos que atribuyen al Islam el hecho de que el mundo cristiano esté más desarrollado que el musulmán: el de buscar y encontrar los principios de la tecnología y el progreso material de hoy en día en el Nuevo Testamento y construir un argumento diciendo: “Nosotros estamos atrasados porque carecemos de esto y aquello”.

Ellos no podrán hacer eso porque no hay ningún verso en el Nuevo Testamento sobre la vida comercial o el gobierno del estado.

Mencionemos un punto final y movámonos hacia la respuesta:

Aquellos que realizan esta afirmación tienen que probar que el sistema de educación que convirtió a las personas trabajadoras, valientes, patrióticas y honestas en las personas rebeldes, lujuriosas y egoístas de hoy en día tuvo su origen en el Islam.

Intentemos ahora responder a la pregunta refiriéndonos a las obras del autor de la Colección de Risale-i Nur, Badiuzzaman Said Nursi.

En la Colección de Risale-i Nur se plantea una pregunta.

En una ocasión alguien preguntó: “Puesto que es cierto que la verdad siempre prevalece, ¿por qué un no creyente derrota al creyente y el poder derrota a la verdad?”. Esto es lo mismo que decir: “Puesto que la verdad es superior y no puede ser derrotada, ¿por qué los no creyentes derrotan a los musulmanes y los poderosos derrotan a los justos?”.

La respuesta a esta pregunta es dada de forma concisa y satisfactoria en cuatro aspectos diferentes:

En primer lugar, cabe decir que en este mundo de sabiduría las causas y los medios se interrelacionan. De este modo, ya se trate de un musulmán o no musulmán, el que cumple los requisitos de lo que tiene la intención de lograr y utiliza los medios necesarios para ello tendrá éxito. Está definida la forma en que se puede obtener un alto rendimiento de un producto, bajo qué condiciones, con qué técnicas y con qué tipo de planificación. Todo aquel que cumple estas condiciones y utiliza estos medios logrará su objetivo.

El concepto de “poder” declarado en la anterior frase se explica de la manera siguiente: “El poder tiene un derecho y hay un misterio en su creación”.

Si quieres tener éxito y vencer a tus enemigos o tus rivales, debes intentar alcanzar un poder. Quien tenga el poder en su mano probablemente resultará victorioso. Si haces chocar acero y madera uno contra otro, es seguro que la madera será derrotada. Sin embargo, el poder tiene su propio derecho y existen vías definidas para alcanzarlo.

En segundo lugar, este asunto está relacionado con el mundo de las cualidades de los seres humanos. Todas las bellas cualidades están incluidas dentro del nombre “Al-lah” y son exhibidas de la mejor forma por el Mensajero de Al-lah (que la Paz y las Bendiciones sean sobre él).

En la práctica, un musulmán puede no exhibir todas las bellas cualidades en su propia vida debido a su alma, al Diablo, a un ambiente general degenerado y a muchos otros factores. Del mismo modo, un no musulmán puede poseer algunas bellas cualidades como resultado de la educación que ha recibido y del ambiente social. En realidad, son cualidades musulmanas las que él tiene. Cuando un trabajo es realizado, estas cualidades, y no las creencias que hay dentro de los corazones, alcanzan una preeminencia.

Pongamos un ejemplo en el campo del comercio: cualidades como el conocimiento, la honestidad, el trabajo duro, el llevar a cabo una planificación y el tener principios afectan directamente al resultado de la acción comercial. Si un no musulmán posee tales cualidades y un musulmán no, es natural que este no musulmán se haga más rico que el musulmán. De aquí proviene el hecho de que un no creyente derrote al creyente. Sin embargo, las cualidades musulmanas derrotan a las no musulmanas. Y la victoria, en la esfera de las cualidades, pertenece de nuevo a la verdad.

El siguiente punto debe ser mencionado ya que abre perspectivas para nosotros:

“Y en el mundo, el derecho a la vida lo abarca todo y lo cubre todo. Esta misericordia que lo abarca todo tiene un punto significativo y un misterio de sabiduría: la no creencia no es un obstáculo”.

El derecho a la vida lo abarca todo. Eso quiere decir, a este respecto, que no hay diferencia entre el creyente y el no creyente, entre el ser humano y el animal. A quien se da la vida también se da los medios de vida. Los medios de vida no son una recompensa por la fe y la adoración. La recompensa por estas últimas es la eterna bendición en la morada del Más Allá.

Podemos continuar ahondando en esta idea de la manera siguiente:

Para la manifestación de cada uno de los nombres de Al-lah existen diferentes espejos. La mayoría de ellos no están vinculados a la creencia de la persona. Así por ejemplo, un agricultor que quiera obtener más partes de la manifestación del nombre Ar Razzaq (El que Provee de forma continua) recibirá más cosechas cuando cumpla con las condiciones necesarias para esto. Aquí, la religión de una persona no es un criterio. Del mismo modo, alguien que quiera que se manifieste el nombre de Ash Shafii (El que Da la Salud) deberá tomar las necesarias medicinas. Aquí de nuevo, la religión no es un criterio. Él conoce como como pedir la manifestación de este nombre y, como resultado, recuperar la salud. Alguien que no siga esta vía, aunque sea un perfecto creyente, puede no conseguir una buena salud.

Del mismo modo, si un musulmán quiere beneficiarse de las bendiciones de los nombres divinos en esta vida debe intentar convertirse en un espejo merecedor de estas manifestaciones. De otro modo, no podrá obtener los resultados que desea. Sin embargo, el mismo creyente debe buscar, al mismo tiempo, las bendiciones divinas en la morada del Más Allá cumpliendo los requisitos de la adoración, las buenas acciones y la sinceridad.

Una persona que no cumpla tales requisitos no tendrá ninguna participación en el Paraíso por más éxitos que obtenga en este mundo.

Una tercera dimensión de este tema viene también incluida en la Colección de Risale-i Nur de la siguiente manera:

Al-lah tiene dos categorías de normas. Una de ellas son los principios del Corán, que se ocupan de ordenar las acciones humanas que dependen de la libre voluntad. La otra categoría está formada por las normas que aseguran el orden del universo y las cosas que hay dentro de él. La primera es la Shariah (Ley Islámica) y la segunda es la Sharia at Takuin (La Ley de la Creación)

Las leyes de la naturaleza caen dentro de este segundo grupo.

Badiuzzaman señaló que aquellos que obedecen los decretos del Corán y los que se rebelan contra ellos recibirán su recompensa y su castigo generalmente en el Más Allá y los que cumplen con la Ley de la Creación y los que no lo hacen recibirán su recompensa o castigo generalmente en este mundo. De este modo, un creyente que no cumple la Ley de la Creación sufrirá su castigo en forma de falta de éxito y miseria en este mundo. Y un no musulmán que sigue esta ley recibirá la recompensa por haber actuado conforme a la voluntad divina en este mundo, incluso aunque no la comprenda.

Estos tres puntos son las razones para el éxito y la falta de éxito. Y la mayor parte de este tema puede ser explicado por uno o algunos de estos puntos. Puede ocurrir también que nosotros no tengamos éxito aunque hayamos cumplido todas las condiciones. Aquí debemos buscar un misterio de misericordia y la sabiduría de la Divina Determinación. En la cuarta parte de la respuesta se explica este punto. En otras palabras, se pone de manifiesto la perspectiva de la Voluntad Divina y la Determinación Divina.

En este cuarto punto, que se menciona en Risale-i Nur, se enfatiza que en ocasiones ayuda a la verdad a florecer el que la falsedad supere a la verdad, aun cuando sea de forma temporal. Esto refuerza y hace brillar la verdad.

El siguiente punto tiene un gran significación a este respecto.

En un hadiz (dicho del Profeta) se declara lo siguiente: “La mayoría de problemas recayeron sobre los profetas y luego sobre otros siervos queridos de Al-lah, según sus rangos.” Es un miserio del Señor y la Divina sabiduría el que la mayoría de los profetas fueran insultados por sus comunidades, expulsados de sus tierra y expuestos a tormentos. Los problemas que ellos sufrieron fueron una “adoración negativa”, en expresión del autor de la Colección de Risale-i Nur. La recompensa de esta adoración, que está basada en la paciencia, que es difícil de soportar y que requiere que uno haga lo que tenga que hacer y luego confíe en Al-lah en lo que respecta al resultado, es similarmente grande.

A través de estas terribles experiencias, los amados siervos de Al-lah, los profetas, tomaron el liderago, mejoraron espiritualmente y su causa se enraizó en los corazones de los que fueron testigos de su sufrimiento paciente. Mientras que aquellos que les oprimieron y obraron mal hacia ellos sufren en sus tumbas, sus seguidores viven y hacen a otros vivir la verdad en el mundo.

Del mismo modo que la noche y el día benefician al crecimiento de una planta, las manifestaciones de yalal (majestad) y yamal (belleza) afectan al florecimiento del espíritu humano.

Esto es una sabiduría divina. Y los problemas y experiencias terribles a los que los amigos de la Verdad hacen frente forman parte del círculo de este misterio y no están relacionados con los tres puntos anteriores.

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