Anasayfa | 100 Cuestiones y Respuestas Sobre la Creencia

¿Cuáles son los estadios de la vida en el Más Allá?


Hay 14 estadios en la vida del Más Allá:

1 - Vida en la Tumba

2 – El Toque de la Trompeta

3 – El Qiyama (Apocalipsis)

4 – La Resurrección

5 – El Encuentro

6 - La Entrega del Libro de las Acciones

7 – El Juicio Final

8 – La Balanza

9 - El Estanque de Kauzar

10 - Sirat

11 - Shafaat

12 – Los Lugares Elevados (Araf)

13 – El Infierno

14 – El Paraíso

1) La Tumba / La vida en el Barzaj

Un verso:

“Luego, le ha hecho morir y ser sepultado; luego, cuando Él quiera, le resucitará”. (80:21-22)

El estadio que va desde la muerte de los hombres en el mundo hasta que ellos son resucitados después del Apocalipsis es llamado “La Vida de la Tumba”.

Esta vida es llamada también “La Vida del Barzaj” o “el Mundo del Barzaj” porque expresa el período transitorio entre el mundo y el Más Allá. “Barzaj” significa barrera o cortina entre dos cosas.

No es necesario poner el cuerpo de un hombre en la tumba para que él viva la vida en la tumba. Ya sea la persona muerta puesta en la tumba o su cuerpo sea comido por animales salvajes o por peces en el mar o quemado hasta convertirse en cenizas, su vida en la tumba comienza. Sería mejor utilizar el término “Vida en el Barzaj” para impedir errores de comprensión, porque tumba significa un lugar escavado en el suelo.

Nuestro Profeta Muhammad (PB) describe la Vida en la Tumba como “el primer paso en el Más Allá” en un hadiz
(Tirmidhi, Zuhd, 5). En otro hadiz, nuestro Profeta Muhammad (PB) dijo: “La tumba es o un jardín de los jardines del Paraíso o un agujero de los agujeros del Infierno”. (Tirmidhi, Qiyama, 26), lo que significa que existirá recompensa o tortura en la Vida de la Tumba.

En otro hadiz, él dice: “Después de que el hombre muere y es puesto en la tumba, dos ángeles llamados Munkar y Nakir vienen y la hacen preguntas como “¿Quién es tu Señor?”... El creyente responde a estas preguntas fácilmente. En lo que se refiere al incrédulo, él no puede responderlas y sufre una grave tortura”.(Tirmidhi, Janaiz, 70).

2- Sur (Trompeta) y el Toque de la Trompeta

La Trompeta es un instrumento tocado por el ángel Israfel para dar comienzo al Apocalipsis y después del Apocalipsis para resucitar a las personas y reunirlas en el Lugar del Encuentro. Según los versos coránicos, Israfel tocará dos veces la trompeta. Durante el primer toque, todo lo que existe en la tierra y en los cielos, excepto lo que Al-lah quiera, será presa de un gran pánico y perecerá y el Apocalipsis tendrá lugar. Con el segundo toque, todos serán resucitadox y se dirigirán hacia su Señor con el fin de reunirse en el Lugar de Encuentro. Veamos uno de estos versos como ejemplo:

“Será tocada la trompeta6 y se apresurarán a salir de sus tumbas para ir hacia su Señor”. (36:51)Otro verso:

“Será soplada la trompeta y morirán quienes están en los cielos y en la Tierra, excepto quien Al-lah quiera. Luego, se soplará en ella otra vez y se pondrán en pie expectantes”. (39:68)

3- Qiyama (Apocalipsis)

Versos:

Pregunta él: “¿Cuándo tendrá lugar el Día del Levantamiento?” Así, cuando se debilite la vista y se oculte la Luna (8) y se junten el Sol y la Luna, ese día el ser humano dirá: “¿Dónde está el lugar por el que escapar?” Pues no. No hay refugio.  Ese día el lugar de encuentro será en dirección a tu Señor. Ese día será informado el ser humano de lo que envió por delante y de lo que dejó”. (75:6-12)

Qiyama tiene dos significados: el primero supone la ruptura del orden del universo; todo será dado la vuelta y se producirá la destrucción de todo y el fin del mundo.

El segundo es la resurrección de los muertos y su marcha hacia el Lugar de Encuentro. El Qiyama en el primer sentido comenzará con el primer toque de la trompeta por Israfel. En el segundo sentido, el Qiyama se iniciará con el segundo toque. De este modo, el Qiyama es un evento muy importante que implica la muerte de todos los hombres y su resurrección.

Los versos coránicos nos informan sobre esto. Al-lah declara lo siguiente en uno de los versos sobre el Qiyama:

¡Oh, gentes! ¡Temed a vuestro Señor! En verdad, el terremoto de la Hora será una cosa terrible. El día en que lo veáis, olvidará toda nodriza1 a su lactante y toda embarazada abortará y verás a las gentes ebrias, pero no estarán ebrias sino que el castigo de Dios será severo”. (22:1-2)

Aunque el Corán menciona el Qiyama a menudo, no responde a las cuestiones sobre el tiempo en que tendrá lugar y enfatiza que nadie, excepto Al-lah, posee un conocimiento sobre el mismo. Nuestro Profeta (PB) nos da alguna información en sus hadices de que habrá algunos signos del Qiyama cuando éste se aproxime.

4 - Resurrección tras la muerte.

Durante la historia de la humanidad, la cuestión de la “muerte” ocupó la mente de la gente en el pasado, la ocupa hoy y la ocupará en el futuro también. El hombre tiene el deseo de vivir para siempre y no quiere morir. Sin embargo, nadie puede resistir a la muerte y todo el mundo está indefenso frente a ella.

El Corán nos informa de que la resurrección puede ser conocida por medio del razonamiento:

a) Un ser que crea algo de la nada puede crearlo por segunda vez. El Corán demuestra esto por medio de los versos siguientes:
Y, olvidando su creación, Nos pone ejemplos diciendo: “¿Quién dará vida a los huesos revistiéndolos de carne?” Di: “Los dará vida el mismo que los creó por primera vez y que conoce a toda la creación”. (35:78-79)
En otro verso se dice:

“¡Oh, gentes! Si tenéis dudas sobre la resurrección, (sabed que) en verdad, Nosotros os creamos de barro, después de una gota, después de algo suspendido, después de una masa de carne, en parte formada, en parte sin formar, para dejároslo claro. Y depositamos en los senos maternos a quien Nosotros queremos hasta que se cumple un plazo establecido. Luego os sacamos pequeños, luego alcanzáis la madurez y la fuerza. Y de vosotros hay quienes mueren (jóvenes) y a otros se les hace alcanzar una edad tan avanzada que después de haber poseído algún conocimiento no conocen nada. Y ves la tierra árida, pero cuando hacemos que descienda sobre ella el agua, se agita, se esponja y fructifican por parejas todo tipo de plantas coloridas”. (22:5)

En este verso, Al-lah menciona el curso de la primera creación del hombre de forma concisa para la gente que niegue la resurrección después de la muerte. Luego, explica los estadios de su primera creación que comienzan desde la fase del esperma hasta su venida al mundo. El verso nos recuerda la creación milagrosa del hombre de la nada y hace al hombre pensar lógicamente acerca de su segunda creación en el Más Allá tras su muerte. Además, enfatiza que ello no debe ser visto como algo irracional.

b) Un ser que crea algo difícil puede definitivamente crear algo fácil. La creación de los cielos y la tierra es más difícil que la creación del hombre. Al-lah, Que creó la tierra y los cielos y los mantiene en el espacio sin ningún apoyo, es definitivamente capaz de crear al hombre después de su muerte.

Además, la primera creación del hombre es más difícil que la segunda. Al-lah, Que es capaz de crear al hombre por primera vez, será más capaz de crearlo por segunda vez. Este significado viene recogido en el Corán a través de los siguientes versos:

¿Acaso no ven que Al-lah, que ha creado los cielos y la Tierra y que no ha tenido limitaciones para crearlos, es capaz de dar vida a los muertos?” (46:33.)

Y Él es Quién ha iniciado la creación,luego la recrea. Y eso es más sencillo para Él.” (30:27.)

¿Acaso Nos agotamos en la primera creación? Pero ellos dudan de una nueva creación”. (50:15.)

Vuestra creación y resurrección no es sino como la creación de un solo ser.En verdad, Al-lah todo lo oye, todo lo ve.” (31:28).

Se explica en estos versos que Al-lah, Que ha creado los cielos y la tierra, puede crear al hombre mucho más fácilmente. Se declara también que dado que Él es capaz de llevar a cabo la primera creación, será definitivamente capaz de llevar a cabo la segunda creación, que es más fácil que la primera. Los hombres serán resucitados y saldrán de sus tumbas. También se enfatiza que la creación de los hombres de la nada y su resurrección tras la muerte son tan fáciles como la creación y la resurrección de un solo hombre.

La dificultad y la facilidad dependen del hombre.

En realidad, conceptos como dificultad y facilidad son conceptos relativos. Ellos son difíciles o fáciles para nosotros, ya que para Al-lah no hay nada que sea difícil o fácil. Todo es fácil para Él. Somos seres débiles creados con un poder, conocimiento y voluntad limitados. Al-lah es eterno en todos los aspectos y Él es el Creador Supremo, que es omnipotente en todas las cosas. Dado que el poder, conocimiento, voluntad y todos los atributos y nombres de Al-lah son ilimitados, no existe diferencia para Él entre los pocos y los muchos, lo grande y lo pequeño en la creación. De este modo, no hay diferencia para Él entre la creación de un átomo y del sol, la creación de miles de millones de hombres y de un solo hombre. Nada es difícil para Él. Para Él, crear una primavera es tan fácil como crear una flor.

Al-lah se dirige a nosotros en el Corán para que podamos comprender esto y utiliza para ello esas declaraciones. En realidad, no hay una diferencia para Él entre la creación de un átomo o de todo el universo.

c) Al-lah, que revive la tierra que está muerta, puede revivir al hombre también.

Versos:

“Y hemos hecho descender del cielo agua bendecida con la que hemos hecho brotar jardines y las semillas de las cosechas y esbeltas palmeras datileras de racimos apretados. Provisión para los siervos. Y con ella damos vida a una tierra muerta. Así mismo haremos salir a los muertos de sus tumbas”. (50:9-11)

Los sultanes, que tienen el poder del estado, tienen el poder de recompensar a las personas que obedecen las leyes y de castigar a las personas que las desobedecen. Del mismo modo, Al-lah, que tiene un magnífico sultanato de divinidad, recompensará a aquellos que Le obedezcan y castigará a los que Le desobedezcan. Sin embargo, las recompensas y castigos en este mundo no se aplican de forma suficiente. Así, existe otro mundo donde ellos se aplicarán completamente. Ese mundo es el Más Allá. De esta forma, todos serán enviados allá les guste o no.

Los nombres de Al-lah requieren la existencia del Más Allá. Ellos muestran y precisan el Más Allá y la resurrección. Al-lah es eterno. De este modo, Sus nombres y las manifestaciones de esos nombres serán eternos. Así por ejemplo, las manifestaciones de los nombres de Al-lah, el Generoso y el Compasivo, son vistos en el universo en su forma máxima.

Al-lah es Generoso, es decir, Él posee una generosidad infinita. Vemos esto en el hecho de que nos haya concedido varias frutas y vegetales. Él llena los árboles con frutos y envía presentes a las cabezas de las plantas. Las plantas parecen ser siervos. Ellas llevan los dones de Al-lah en convoyes al hombre. Los animales se convierten en otro convoy. Ellos llevan dones como leche y carne.

Todos ellos son evidencias de una generosidad infinita y del propietario de esa generosidad. Sin embargo, el hecho de que la vida del hombre sea corta muestra que el hombre no pudo ni podrá beneficiarse de tal generosidad infinita en un corto espacio de tiempo. La generosidad infinita requiere dones infinitos. Dado que el mundo es mortal, la manifestación de este nombre de Al-lah requiere de la existencia de un mundo eterno donde los hombres reciban dones infinitos.

De igual modo, Al-lah es el Compasivo. Es decir, Él tiene una compasión infinita. Una de sus evidencias es que Él puso compasión en los corazones de todas las madres y aseguró la protección de los niños a través de dicha compasión. Así por ejemplo, una gallina alimenta a su polluelo cuando es joven pero toma su grano de él golpeándolo cuando se hace mayor. Esto demuestra que no es la madre la que es compasiva hacia el polluelo. Es Al-lah, el Que da a la madre el sentimiento de la compasión y lo toma de nuevo cuando su función termina. La protección de todos los animales jóvenes y los niños a través de la compasión que es dada a todas las madres en el universo, es la evidencia de una compasión infinita.

A través de esta compasión, las madres obtienen placer al cuidar de sus crías. Una madre sacrifica incluso su vida por su bebé. Sin embargo, el pensamiento de alejarse de su hijo sin volver de nuevo atormenta a la madre. El poseedor de una compasión infinita no permite una eterna separación, porque ella sería contraria a la compasión real. De este modo, las pruebas de la compasión infinita que vemos en el universo requieren una eterna reunión con los seres queridos. Él no permite una separación eterna. Esto demuestra la existencia de una vida en el Más Allá y que ella es eterna.

Al-lah es perfectamente sabio, es decir, Él tiene una sabiduría infinita. Comprendemos esta sabiduría al ver que todo en el universo es creado de acuerdo con una sabiduría y propósito. Así por ejemplo, cuando se nos pregunta: “¿Por qué son nuestros oídas como cuencos?”, decimos “para que puedan recoger bien los sonidos”. Cuando preguntamos: “¿Por qué las hojas son verdes?, vemos también un propósito o un beneficio en ello. Todas las ciencias examinan el universo. Ellas descubren una sabiduría, un propósito o un beneficio en todo y nos hablan de él. Es decir, ellas prueban que el administrador del universo opera con una soberanía infinita.

La creación sabia es opuesta a la falta de sabiduría o de propósito y a la carencia de un plan. Es decir, un ser Sabio no malgasta su tiempo creando a un ser que opera con sabiduría para luego dejarle desaparecer. De este modo, el Hacedor del universo, que ha convertido a todo el universo en un siervo para el hombre, no puso a este último en la tierra para que no resucitarle otra vez, malgastando así todos los resultados del universo. La sabiduría en el universo prueba la existencia de un mundo eterno.

Vemos que Al-lah da a cada ser la comida y bebida más adecuadas y que Él alimenta a cada ser de la forma más efectiva como una manifestación de su nombre, el Sostenedor. Dado que este mundo es mortal y transitorio, Sus nombres no se manifiestan plenamente aquí. La manifestación de estos nombres de forma completa y eterna precisa de la existencia del mundo del Más Allá y de la resurrección de aquellos que mueran aquí. De este modo, Al-lah traerá el Más Allá y nos hará revivir allí de nuevo.

No debemos olvidar que nosotros, los hombres, lo hemos encontrado todo a nuestra disposición cuando hemos venido a este mundo, al igual que ocurre con un niño recién nacido. Un niño recién nacido no prepara su cuna ni el ambiente necesario cuando viene a este mundo. Él lo encuentra todo a su disposición. El Ser que nos trajo aquí no nos preguntó antes de traernos a este mundo si queríamos venir o no y no nos consultó.

Ese Creador Supremo no nos pregunta tampoco cuando llevarnos de la niñez a la juventud, de la juventud a la vejez y de la vejez a la muerte. Es decir, Él no nos preguntó o consultó cuando nos creó de la nada y nos trajo a este mundo. Él tampoco nos pregunta o nos consulta cuando nos saca de este mundo, ni el nos preguntará cuando nos resucite o nos reúna.

El hecho de que un feto en el útero de su madre niegue el otro mundo porque no puede percibirlo no niega la existencia del mundo. Del mismo modo, el hecho de que no podamos ver el Más Allá y que lo neguemos porque no conocemos su auténtica naturaleza no niega la existencia del Más Allá, el Paraíso o el Infierno. El negar el Más Allá no impide su existencia, pero nos impide entrar en el Paraíso. Lo que debemos hacer es no negar el Más Allá, sino creer que después de la muerte llegará el día en que nos reuniremos y la resurrección tendrá lugar de una forma tan definitiva como creemos que el invierno viene después del otoño y la mañana después de la noche. Debemos prepararnos para el Más Allá con la creencia y las buenas acciones.

Con nuestra negativa seremos privados de la felicidad del Paraíso eterno y sufriremos un daño grande e irreparable. No seremos revividos por nuestra propia voluntad y poder, sino que Al-lah nos resucitará con Su poder. La creación y la resurrección son acciones de Al-lah, no nuestras. Lo que es imposible en términos de nuestro poder limitado es muy fácil para el poder de Al-lah y Él lo hará cuando corresponda.

Por otro lado, cuando echamos un vistazo al feto en el útero, vemos que órganos como las manos, los pies, los ojos y los oídos no son necesarios para los niños allí y por eso no los utiliza. Comprendemos por esta razón que el Creador que le otorgó estos órganos se los dio para que el bebé los utilizara en el mundo que hay fuera del útero y que los creó para este mundo exterior.

Del mismo modo, no podemos utilizar algunos de los sentimientos que nos fueron otorgados en este mundo de acá. Lo que es más, algunos sentimientos como la aspiración a vivir eternamente y el deseo de inmortalidad no tienen aplicaciones equivalentes en este mundo. De este modo, el lugar para satisfacer tales deseos no está aquí, sino en el Más Allá. Este mundo es transitorio para el hombre, al igual que el útero, ya que el Más Allá es el lugar donde viviremos eternamente. Algunos sentimientos del hombre y dones materiales y espirituales que le han sido concedidos no se corresponden con este mundo y precisan del Más Allá.

La resurrección después de la muerte tendrá lugar tanto en lo que respecta al cuerpo como al espíritu. Esto es muy fácil para Al-lah. Al igual que es posible dar luz a todas las lámparas del mundo desde un solo centro, los cuerpos muertos recibirán la vida en un instante. Del mismo modo que los miembros de un ejército que toman un descanso se reúnen todos a la vez, así las almas acudirán a los cuerpos y el hombre será resucitado en lo que dura el parpadeo de un ojo.

De este modo, en la reunión y la dispersión que tiene lugar cada primavera vemos que en un tiempo muy reducido Al-lah reúne y luego dispersa a millones de diferentes tipos de animales y plantas. Él hace revivir y restaura las raíces de todos los árboles y plantas así como a algunos animales. Él recrea a otros seres de una forma tan similar que parece casi idéntica. Las semillas, por ejemplo, tienen una apariencia externa casi igual. Sin embargo, en el transcurso de seis días o seis semanas se convertirán en diferentes las unas de las otras y luego, con una extrema velocidad y facilidad, serán traídas a la vida con el mayor orden y equilibrio. ¿Acaso es posible que Aquel Que hace todo esto y es capaz de crear los cielos y la tierra no sea capaz de resucitar a los hombres con un solo soplo? Por supuesto que es posible.

Palabras (Sözler)

5 - La reunión después de la Resurrección y el Lugar de Reunión

Versos:

“Con la mirada humillada, saldrán de las tumbas como si fueran langostas dispersas acudiendo apresuradamente hacia quien les convoca. Los que no creían dirán: “Éste es un día difícil.” (54:7-8).

La Reunión es el envío de los hombres al punto de encuentro por parte de Al-lah después de que ellos hayan sido resucitados. El lugar donde los hombres se reunirán es llamado “Lugar de Reunión”. Existen muchos versos del Corán sobre la Reunión. Podemos ofrecer el siguiente verso como ejemplo:

Y el día que les reúna a todos,dirá a los ángeles: “¿Es a vosotros a quienes ellos adoraban?”(34:40.)

Se declara en un hadiz del Profeta (PB) que el Lugar de Reunión será un lugar amplio y llano. Los hombres serán enviados al Lugar de Reunión desnudos, descalzos, sin circuncidar y sin ninguna falta. Mientras esperan en el Lugar de Reunión, el sol se aproximará y ellos sudarán. Ese día los hombres acudirán al Lugar de Encuentro en tres grupos: a pie, en montura y arrastrándose con el rosto hacia abajo”. (Bujari, Riqaq, 44-45.)

6 - Recibir el Libro de los Actos

Versos:

Hemos colocado los actos de cada persona en su cuello1 y el Día del Levantamiento haremos salir para él un libro que encontrará abierto.¡Lee tu libro! ¡Hoy, tú mismo eres suficiente para ajustarte la cuenta!" (17:13-14)

El Libro de  las Acciones, en el que las buenas y las malas acciones que los seres humanos hicieron en el mundo están grabadas, será entregado a los hombres en el Lugar del Encuentro para que rindan cuentas. No conocemos la verdadera naturaleza de estos libros.

Sin duda, ellos no se parecen a los libros que tenemos en este mundo. Si utilizáramos el lenguaje de la tecnología actual, podemos compararlos con cámaras que graban la visión y el sonido y luego dichas grabaciones son mostradas a espectadores.

Un poseedor del conocimiento y poder, que puede guardar plantas en diminutas semillas, grandes árboles en pequeñas pepitas y animales en una gota de agua con el fin de mantener sus especies, puede registrar las acciones de los hombres en un libro, del mismo modo que guardamos cientos de páginas de información y documentos en un pequeño CD. Este asunto es declarado en el Corán de la manera siguiente:

Y sea expuesto el libroy veas a los pecadores temerosos de lo que hay en él y digan: “¡Ay de nosotros! ¿Qué libro es éste que no deja nada, pequeño o grande, sin enumerar?” Y encontrarán ante ellos lo que hicieron. Y tu Señor no oprime a nadie”. (18:49)

El Libro de las Acciones será entregado a la Gente del Paraíso desde el lado derecho y a la Gente del Infierno desde el lado izquierdo o desde la espalda. El recibir el Libro desde la derecha indica buenas noticias y que el juicio será fácil y el recibirlo desde la izquierda indica un juicio difícil.

7 – El Día del Juicio

Verso:

“¡Señor nuestro! ¡Perdónanos a mi y a mis padres y a los creyentes el Día del Ajuste de Cuentas!” (14:41).

Después de que los hombres reciban sus libros en el Más Allá, Al-lah comenzará el juicio de acuerdo con los registros de esos libros. Nadie será tratado con injusticia. Existen muchos versos en el Corán relativos a este asunto. Algunos de ellos son los siguientes:

Hoy cada alma recibirá la recompensa por lo que hizo. Hoy no hay opresión. En verdad, Dios es rápido haciendo la cuenta.” . (40:17.)

¡Lee tu libro! ¡Hoy, tú mismo eres suficiente para ajustarte la cuenta!” (17:14)

El Profeta (PB) nos informó de que los hombres serán preguntados sobre las siguientes cinco cosas en el Día del Juicio:

1. Donde pasaron su vida.

2. Donde pasaron su juventud

3. Donde ganaron su propiedad.

4. En qué gastaron su propiedad.

5. Si ellos aplicaron lo que sabían o no.

8 - Mizan (La Balanza)

Un verso:

“Y colocaremos las balanzas equilibradas con precisión para “ Día del Levantamiento y nadie será tratado injustamente en lo más mínimo. Y aunque sus actos tengan el peso de un grano de mostaza, les recompensaremos por ellos. Y Nosotros somos suficientes para llevar las cuentas.(21:47).

Mizan, que significa “balanza”, es la medida de la divina justicia que pesa los actos de todos en el Más Allá después del Día del Juicio. Sin embargo, su verdadera naturaleza no puede ser conocida por los hombres. No se parece a las balanzas o a ningún otro instrumento de pesar o medir de este mundo. Después del peso de las acciones, aquellos cuyas buenas acciones sean más pesadas que sus malas acciones alcanzarán la salvación y aquellos cuyas buenas acciones sean más ligeras irán al Infierno y sufrirán el castigo allí.

Los creyentes que van al Infierno serán sacados del Infierno y enviados al Paraíso después de que sufran el castigo por sus pecados. Se declara en el Corán que aquellos cuyas buenas acciones sean pesadas tendrán una vida agradable:

Entonces, aquel cuya balanza sea pesada (6) disfrutará de una vida satisfactoria y aquel cuya balanza sea ligera tendrá por hogar el abismo. ¿Y qué te hará entender lo que es el abismo?” (101:6-10.)

Y aquellos cuyas obras tengan peso en la balanza serán los triunfadores. Y aquellos cuyas obras no tengan peso en la balanza habrán echado a perder sus almas. Estarán en el Infierno eternamente.” (23:102-103).

9 - El Río y el Estanque del Kauzar

Un verso:

(O Muhammad!) En verdad, te hemos otorgado la abundancia.” (108:1)

El Kauzar es uno de los ríos del Paraíso y es también el nombre del Estanque hacia el que las aguas de este río fluyen. Las aguas que fluyen desde el Río Kauzar se reúnen en este Estanque en el Día del Juicio. Cuando los hombres sean resucitados y se reúnan en el Lugar de Reunión, se dará a nuestro Profeta (PB) el Estanque del Kauzar. La primera persona que llegará a este estanque será nuestro Profeta (PB). Aquellos que lo alcancen y beban de él nunca volverán a tener sed. Se declara en los hadices que un lado del estanque será tan largo que llevará todo un mes el recorrerlo. Su agua es más blanca que la leche y su fragancia es más fuerte que el almizcle”. (Bujari, Riqaq, 53.)

10 - Sirat

El Sirat es un puente o carretera que está tendido sobre el Infierno. Todo el mundo, ya sea creyente o incrédulo, cruzará ese puente.

Se declara en los hadices del Profeta (PB) que, según cuales sean sus acciones, algunos de los creyentes lo cruzarán como un relámpago, algunos como el viento, algunos arrastrándose. Todos los incrédulos y algunos de los creyentes cuyos pecados no hayan sido perdonados serán arrojados al Infierno. Aquellos que crucen el Sirat entrarán en el Paraíso. (Bujari, Riqaq, 52).

Se declara en el Corán que todo el mundo pasará sobre el Infierno:

Y todos vosotros entraréis en él. Es una decisión terminante de tu Señor.Luego, salvaremos a los que son temerosos de Dios y dejaremos allí de rodillas a los opresores.” . (19:71-72.)

El Sirat tendrá la forma que Al-lah y Su Mensajero nos hayan informado y el estado que Al-lah desee. Este puente se extiende sobre el Infierno con dirección al Paraíso. Es un hecho de que el hombre construye un puente durante su vida en este mundo con su creencia y sus buenas acciones. Los actos del hombre en este mundo se convertirán en un puente delante de él en el Más Allá. En realidad, cruzamos el Sirat en este mundo. Es decir, merecemos cruzar el Sirat en este mundo creyendo en los fundamentos de la creencia y haciendo buenas acciones. Aquellos que crean y hagan buenas acciones en esta vida podrán cruzarlo y aquellos que no crean y no hagan buenos actos no podrán hacerlo.

En realidad, el mundo del Más Allá es un mundo gaib (desconocido, invisible) y no podemos comprender lo que ocurre allí mientras que estemos en este mundo, con nuestra limitada mente y órganos. Del mismo modo que el mundo y todo lo que hay en él es gaib para un bebé que no ha nacido y se halla en el útero de la madre, el mundo del Más Allá es gaib para nosotros. Así pues, sólo podemos conocer la existencia del puente del Sirat a través de la revelación que Al-lah envía a Su Mensajero. Sin embargo, no podemos entender su auténtica naturaleza.

11 - Intercesión (Shafaat)

Significa que los creyentes que tienen pecados pueden pedir a los profetas, ulemas (sabios) y mártires, a quien Al-lah ha permitido interceder, que recen y supliquen a Al-lah el perdón para ellos. Y aquellos que no tengan pecados pueden pedir la ascensión a grados más altos.

El Corán da un especial significado a la intercesión y la conecta con el tema de la unidad. Algunos de los versos coránicos relativos a este tema son los siguientes:
No hay nadie que pueda interceder sino después de haber obtenido Su permiso..” (10:3).

¿Quién puede interceder por alguien ante Él, si no es con Su permiso?”. (2:255.)

“Yno interceden por la salvación de nadie excepto de quien Él esté satisfecho” (21:28).

Al-lah puede consentir la intercesión en favor de Sus siervos que merezcan ser perdonados como una manifestación de Su divina misericordia. El Profeta dijo lo siguiente en un hadiz:

“Cada profeta tiene una oración peculiar que es aceptada... Continúo realizando mi oración de intercesión para mi Umma en el Más Allá”. (Bujari, Daawat 1).

Sin embargo, los musulmanes no deben confiar en la intercesión y mostrar pereza en lo que se refiere a aplicar los mandatos y prohibiciones de la religión y nunca deberían abandonarlos. Por el contrario, ellos deben realizar un mayor esfuerzo para actuar acatando dichos mandatos y prohibiciones con el fin de merecer la intercesión. En caso contrario, pueden ser privados de ella.

12 - Los lugares elevados (Araf)

Araf es el nombre dado al castillo elevado y a la torre que separan el Paraíso y el Infierno. En otras palabras, Araf es una zona colchón entre el Paraíso y el Infierno. Existen algunas discusiones sobre quien será la gente de Araf. Existen dos  puntos de vista relevantes a este respecto:

Araf es el nombre dado:

1. A la gente que no fue informada sobre el llamamiento de los profetas y los niños de los politeístas que murieron muy jóvenes.

2. Los creyentes cuyas buenas acciones y sus malas acciones sean iguales. Ellos tendrán que esperar entre el Paraíso y el Infierno antes de entrar en el Paraíso.

El Corán declara lo siguiente sobre la gente de Araf:

Y entre ambos1 habrá una barrera y en los lugares elevados2 habrá hombres que reconocerán a cada uno de ellos por sus señales3 y que se dirigirán a las gentes del Jardín diciendo: “La paz sea con vosotros”, pero no entrarán en él aunque desean ardientemente hacerlo. Y, cuando vuelvan su vista hacia las gentes del Fuego, dirán: «¡Señor nuestro! ¡No nos pongas con la gente opresora!” (7:46-47)

Araf no es un lugar de residencia permanente. Después de hacer esperar a la gente de Araf allí durante un tiempo, Al-lah tomará una decisión sobre ellos y los enviará al Paraíso con su bendición.

13 – El Infierno

Un verso:Y di: “La Verdad procede de vuestro Señor, por tanto, quien quiera que crea y quien quiera que no crea.” En verdad, Nosotros hemos preparado para los opresores un Fuego cuyas paredes les cercarán. Y si imploran ayuda se les auxiliará con un agua como cobre fundido que les abrasará el rostro.2 ¡Qué mala bebida y qué mal lugar de reposo!(18:29).

Un verso:

En verdad, éllanza lenguas de fuego como castillos.¡Como si fueran camellos amarillos!” (77:32-33).

Un verso:

Cuando les vea desde lejos, ellos escucharán su furor y bramido”. (25:12)

El Infierno es un lugar de tortura, donde los incrédulos permanecerán eternamente y donde los creyentes pecadores serán castigados y permanecerán temporalmente de acuerdo a sus pecados.

Cuando miramos todos los versos sobre el Infierno en el Corán comprendemos lo siguiente de sus significados: Aunque el fuego forma el principal castigo en el Infierno, se trata de un vasto lugar de castigo, donde existe todo tipo de sufrimiento material y espiritual que podamos imaginar y que no podamos imaginar. Todo tipo de angustia, dolor y tortura que pueda influenciar todos los sentimientos del hombre está presente allí.

Los incrédulos estarán en el Infierno eternamente y nunca podrán abandonarlo. En lo que se refiere a los creyentes pecadores, ellos sufrirán el castigo según sus pecados y luego serán sacados del Infierno y enviados al Paraíso.

Como ocurre en todos los estadios de la vida en el Más Allá, el espíritu y el cuerpo sufrirán juntos la tortura del Infierno. Sin embargo, el dolor, la angustia, la agonía, el fuego etc no pueden ser comparados con los de este mundo. Sólo Al-lah conoce la auténtica naturaleza de los mismos. Es imposible para los hombres conocerlos en este mundo.

14 – El Paraíso

Un verso:

Y anuncia a aquellos que creen y actúan rectamente que les aguardan jardines celestiales por los cuales fluyen arroyos. Cuando se les ofrezcan los frutos que de ellos proceden, dirán: “Esto es lo mismo que se nos proporcionó anteriormente”, pero lo que se les dé será semejante. Allí les esperan parejas purificadas y allí estarán eternamente”. (2:25)

El Paraíso es un lugar en el Más Allá que está adornado con varias bendiciones y en el que los creyentes vivirán eternamente.

Cuando examinamos el Corán vemos que éste describe el Paraíso y la gente del Paraíso de la manera siguiente:

El Paraíso es un lugar cuya anchura es la misma que la de los cielos y la tierra, y donde ni el excesivo calor ni el excesivo frío están presentes. Hay ríos de agua limpia, una fuente de agua clara con el aroma de jengibre y una bebida que deja la fragancia del almizcle después de beberla. El vino del Paraíso es un tipo de bebida que no da dolor de cabeza ni embriaga. No invita a los bebedores a cometer pecados o hacer cosas estúpidas. Da alegría a los bebedores y sale de una fuente blanca como la nieve. Existen varias frutas, dátiles, granadas, uvas, cedros sin espinas, bananos con frutos apilados unos sobre otros y varios tipos de carne de ave (3:133; 76:13, 18; 47:15; 83:25-26; 37:45-47; 56:21, 28-29; 52:23; 55:68 y 78:32.)

Las ropas de la gente del Paraíso son de finas sedas; sus adornos son de oro, sus casas son bellas, jóvenes inmortales de gran belleza caminan entre ellos para servirlos. Servirán en platos redondos y copas de oro. Habrá allí todo lo que las almas puedan desear y todo aquello que pueda complacer a los ojos. Habrá mansiones por debajo de las cuales fluyen ríos. Los habitantes y sus asociados estarán reclinados bajo sombras agradables. Aquellos que sentían rencor unos hacia otros verán éste eliminado de sus corazones por Al-lah y estarán sentados juntos, unos frente a otros, sin rencor. No habrá allí cansancio ni malestar. No habrá vanidad ni falsedad tampoco. (Al Kahf, 21, 31; Al Insan, 19, 21; Al Hayy, 23; Al Fatır, 33; At Tauba, 72; Az Zukhruf, 71; Az Zumar, 20; Al Baqara, 25; Al Waqia, 35-38; As Saaffat, 48-49; An Naba, 33, 35; Ya Sin, 56; Al Hiyr, 47.)

Las bendiciones del Paraíso son tan bellas que la mente y la imaginación del hombre no pueden imaginarlas. Existe allí todo tipo de de placeres materiales e inmateriales, corporales y espirituales. Cuando Al-lah menciona las bendiciones del Paraíso, Él las explica comparándolas a las bendiciones mundanas, de tal forma que podamos entenderlas. En realidad, sólo sus nombres se parecen a las bendiciones de aquí, pero no el resto de sus cualidades. Ellas son bendiciones únicas preparadas de acuerdo a las condiciones del Paraíso y no a las condiciones de este mundo. El Profeta explica las bendiciones del Paraíso en un hadiz divino, como sigue:

“Al-lah dijo: “He preparado para Mis siervos piadosos cosas tan excelentes que ningún ojo ha visto, que ningún oído ha oído y que ninguna mente humana puede ni siquiera imaginar”. (Bujari, “Tafsir”, Sura 32; Tauhid, 35; Muslim, Yannah, 1; Tirmidhi, “Tafsir”, Sura 32)

No hay duda de que la mayor bendición en el Paraíso será el sentir la satisfacción de Al-lah y ver a Al-lah. Lo siguiente se declara en el Corán con respecto a este asunto:

“Obtener la satisfacción de Al-lah es algo más grande. ¡Ése es el triunfo inmenso!” (9:72)

Por otro lado, los creyentes en el Más Allá verán a Al-lah después de entrar en el Paraíso. No hay, sin embargo, una información definitiva sobre la verdadera naturaleza de esta visión.

Lo siguiente se declara en un verso del Corán:

Ese día, algunos rostros estarán radiantes mirando a su Señor”. (75:22-23)
Nuestro Profeta (PB) dice lo siguiente cuando habla de cómo los creyentes verán a Al-lah:

“Ciertamente, veréis a vuestro Señor como veis esta luna”. (Bujari, Mawakit, 16; Tawheed, 24; Muslim, Iman, 81; Tirmidhi, Yannah, 15)

El Paraíso y la vida en él son eternos y la gente del Paraíso vivirá allí eternamente. Lo que hace al Paraíso ser tal y lo que hace que la vida allí sea valiosa es el hecho de que es eterna e inmortal. Si el Paraíso fuera temporal y mortal, como este mundo, y si hubiera muerte allí, él no tendría ningún valor a pesar de toda su belleza y enormes bendiciones. De este modo, la eternidad y la inmortalidad son grandes bendiciones del Paraíso y lo que hace al Paraíso valioso son esas propiedades.

No debemos olvidar que el Paraíso es obtenido en este mundo. Para conseguir el Paraíso es preciso creer en la existencia y unidad de Al-lah, Sus Ángeles, Sus Libros, Sus Profetas, el Día del Juicio, el Decreto y el Destino; hacer buenas acciones de acuerdo al Corán y a la Sunnah del Profeta (PB) buscando la satisfacción de Al-lah y vivir según la ética islámica. No hay ninguna otra forma de salvación. De este modo, debemos realizar un gran esfuerzo en este mundo para obtener el Paraíso. Que Al-lah nos permita a todos entrar en el Paraíso y vivir allí eternamente y alcanzar Su satisfacción. Amén.

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