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¿No es una injusticia el quedar expuesto a dificultades y aflicciones?


Al-lah no coloca sobre nadie una carga mayor que la que pueda soportar. Lo siguiente viene declarado en el Sagrado Corán:

“Al-lah no pide nada a nadie más allá de sus posibilidades”. (2:286)

Algunos de los problemas e infortunios que sufre una persona le favorecen Algunas veces lo que consideramos bueno puede ser malo para nosotros y viceversa. Dado que nuestra inmediata consideración está siempre dirigida hacia el mundo, no queremos soportar ningún problema ni dificultad aquí. Y luego queremos ir al Paraíso. Sin embargo, Al-lah sabe mejor que nosotros, así que Él ignora algunos de nuestros deseos mundanos que pueden afectar negativamente a nuestra vida eterna y en lugar de concedérnoslos, Él nos da problemas y dificultades y salva nuestra vida eterna con algo que puede parecernos injusto.

Todo lo que Al-lah crea para nosotros es bueno, ya sea de forma directa o en términos de sus resultados. Lo que vemos como injusto y malo tiene algo bueno oculto en su interior.

Podemos entender esto a través del siguiente ejemplo:

Supongamos que hay una película que dura dos horas. Resulta claro que no podemos evaluar a los héroes de la película y si ha habido una injusticia o no después de ver sólo quince minutos de la película hacia la mitad de la misma. No podemos saber qué ocurrió antes y lo que sucederá luego.

Del mismo modo, la vida del hombre es como la película de dos horas. La película comienza a la edad de 14-15 años y continúa hasta la muerte. Esa película será mostrada en el Más Allá. Los problemas y dificultades que vemos como una injusticia en este mundo pueden salvar, sin embargo, nuestra vida eterna.

Algunas de las cualidades que son vistas y envidiadas en este mundo pueden hacer que la gente entre en el Infierno. Muchas cosas que son consideradas útiles en este mundo pueden ser una carga para el hombre a causa de la responsabilidad que generarán para éste en el Más Allá, Por el contrario, algunas de las dificultades y aflicciones a las que el hombre hace frente con la paciencia pueden llevar al perdón de sus pecados.

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