Anasayfa | 100 Preguntas y Respuestas Sobre el Islam

¿Por qué el hayy es considerado fard (obligatorio)?


La responsabilidad del hombre, que cree en Al-lah y en la religión que Él envió, hacia su Creador es llamada ibadah (adoración, servidumbre).

Ibadah, en un sentido amplio, significa organizar la vida de alguien de la forma que Al-lah quiere; en el sentido estricto, significa volverse hacia Al-lah a través de las oraciones, el ayuno, el zakat, el hayy y el sacrificio de un animal. Cada acto de adoración tiene algunas propiedades y sabidurías que le son peculiares. Si uno realiza un acto de adoración conociéndolas, entonces éste tendrá un mayor significado. Es muy importante conocer las dimensiones historicas y culturales del hayy (Peregrinación Mayor), que consiste en actos simbólicos, con el fin de mostrar su sabiduría y captar su espíritu.

Hay definitivamente mucha sabiduría para la vida actual del hombre y la del Más Allá en todo lo que Al-lah ordena. Según este hecho indudable, el hayy tiene muchos puntos de sabiduría. Algunos de ellos pueden ser enumerados de la siguiente forma:

Todo el mundo necesita mostrar su servidumbre hacia Al-lah. El hayy es un tipo de adoración que hace posible que el hombre muestre su debilidad en presencia de Al-lah y exprese su sumisión y su agradecimiento por los dones que Él ha proporcionado. El hayyi (peregrino) se deshace de los elementos mundanos como el dinero, la propiedades, el puesto y el rango y se vuelve hacia Al-lah. Él expresa su sumisión y lealtad en presencia del Poseedor de la fuerza y el poder. Esto le hace alcanzar el placer de ser un siervo de Al-lah.

El Hayy es un cuadro vivo de igualdad y hermandad donde se reúnen millones de musulmanes que tienen el mismo propósito en la vida con independencia de su idioma, raza, país, cultura, rango y posición. Todos los hayyis, incluyendo los ricos y los pobres, los fuertes y los débiles experimentan una formación sobre la igualdad y la hermandad al llevar las mismas ropas, sufrir las mismas privaciones, soportar las mismas dificultades y actuar bajo las mismas circunstancias. El hayy hace que un millonario y un pobre recen en Arafat llevando las mismas ropas y cicunvalen la Kaaba juntos y, de este modo, enseña al hombre a no alardear debido a su rango, posición, propiedades o dinero. Enseña a los hayyis (peregrinos) a reunirse y conocerse unos a otros dentro del marco de la hermandad islámica y a no olvidar el Lugar de la Reunión (en el Más Allá).

El ver la tierra santa, donde la religión del Islam surgió, donde el Profeta de Dios (PB) y sus Compañeros sufrieron muchas dificultades y problemas, y donde muchos profetas a partir de Adam vivieron y adonde fueron de visita reforzará los sentimientos religiosos de los musulmanes e incrementará su lealtad al Islam.

Miles de musulmanes cuyos colores, idiomas, nacionalidades y culturas son diferentes, pero cuyos propósitos son los mismos, vienen de todo el mundo para estar juntos y encontrarse los unos a los otros durante el hayy.

Esto permite a los musulmanes entrar en contacto, ser conscientes de los problemas de los otros musulmanes e incluso establecer relaciones comerciales.

Al realizar el hayy, un musulmán cumple con su deber de agradecer los dones mundanos como la salud, los talentos, la propiedad y el dinero que Al-lah le otorgó.

Los musulmanes que realizan el hayy desarrollan propiedades éticas como la paciencia, la resistencia, la perseverancia, la superación de las dificultades, la capacidad para realizar las mismas cosas que un gran número de otras personas, la assistencia mutua, la solidaridad y el hábito de seguir ciertas reglas.

El Hayy deja profundos recuerdos que no abandonarán la vida del creyente. Estos recuerdos ayudan a los musulmanes a no perder su camino en la vida después del hayy. El hayy constituye un punto de inflexión en el camino del creyente.

Un musulmán que abre sus manos alabando a Al-lah y se deshace de sus pecados en un lugar como Arafat, que es un ejemplo del Lugar de Encuentro, no querrá fácilmente volver a cometer los pecados que realizó anteriormente.

Gracias al hayy, hermosas interacciones tienen lugar entre los musulmanes. Los creyentes adquieren bonitas recuerdos unos de otros. Sus ideas se enriquecen. Los pensamientos y prejuicios negativos que alejan a unas personas de otras, como el racismo, desaparecen.

En resumen, el hayy tiene muchos puntos de sabiduría y beneficios, éticos, sociales, económicos y psicológicos. Sólo algunos de ellos han sido mencionados aquí.

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