Anasayfa | 100 Cuestiones y Respuestas Sobre la Creencia

¿Pueden probar la existencia de Al-lah a través de pruebas lógicas?


La prueba de algo existente es siempre más fácil que la prueba de algo no existente. Podemos probar la existencia de la especie de la manzana mostrando una. Sin embargo, una persona que afirma que la especie de la manzana no existe puede probarlo sólo viajando por todo el mundo e incluso el universo. Esto es algo muy muy difícil, casi imposible. De este modo, podemos afirmar que algo no existente no puede ser probado.

Dos cosas que prueban son preferibles a miles de cosas que niegan. Si dos personas se muestran de acuerdo sobre el mismo hecho, la negación del mismo en base a la opinión de mil personas debido a sus mentes estrechas no tiene ningún significado.

Sí 999 puertas de un palacio están abiertas y una cerrada, nadie puede afirmar que es imposible entrar en ese palacio. El negador siempre quiere mostrar esa puerta cerrada. De hecho, esa puerta está cerrada para su mundo espiritual, y el de aquellos que son como él, debido al velo que hay delante de sus ojos. No hay ninguna puerta cerrada para un creyente a menos que el cierre sus ojos. Aquí está esa puerta y algunas de las pruebas.

1. La Prueba de la Posibilidad

Una cosa puede existir o puede no existir. Cuando existe, es posible para ella existir en forma de una de las ilimitadas posibilidades de existencia. Es decir, lo no existente tiene las mismas posibilidades de existir que lo existente. Cada cosa posible depende de una causa fuera de ella. De este modo, existe un Ser que escoge que la cosa exista y, así, prefiere la forma y el estado de la existencia a la no existencia y una forma y estado concretos frente a las otras posibles formas y estados. Y ese Ser es Al-lah.

2. La Prueba del Huduz (Ser Creado Más Tarde)

El reino es cambiable. Él cambia continuamente. Todo lo que es cambiable fue creado más tarde que la causa o creador. De esta forma, la materia no puede ser pre-eterna. Sí, los incidentes como el continuo movimiento de la materia hacia la no existencia, según la ley de la termodinámica, la continua expansión del universo, y el continuo movimiento del sol hacia su desaparición muestran que la existencia tiene un principio. Cada ser que es creado más tarde tiene un creador; no hay un efecto sin una causa y no hay una obra de arte sin un artista. Las causas no pueden continuar ininterrumpidamente, para siempre. Así pues, este reino material, que está continuamente cambiando y que ha sido creado más tarde precisa de una primera causa o creador. Y ese creador es Al-lah.

3. La Prueba de Vida

La vida es un enigma transparente. Es demasiado difícil de entender como para ser explicada por causas visibles y es transparente ya que muestra el Poder Creativo. Ella muestra y pone de manifiesto a su Creador. Es un caso mágico que fascina a los científicos con su enigma y a la gente normal con su transparencia. La vida virtualmente declara lo siguiente con su particular lengua: "Es sólo Al-lah el que me crea y me permite existir".

4. La Prueba del Orden

Cada ser guarda armonía con sus propias partes; del mismo modo, la totalidad del universo guarda armonía con todos los seres que lo forman. Esta es una prueba irrefutable que nos informa acerca de la existencia de un orden y un sistema que apuntan a un organizador; y ese organizador es Al-lah.

5. La Prueba del Arte

Todo el universo es una obra de arte bella e impresionante, desde un átomo hasta el hombre y desde una célula hasta la galaxia. No obstante, toda obra de arte del universo tiene las siguientes propiedades:

- posee un gran valor artístico.

- es muy valiosa.

- fue creada en un corto periodo de tiempo y muy fácilmente.

- existe en abundancia.

- posee muchos tipos.

- es continua.

Normalmente, las cosas que son aparentemente producidas en un periodo muy corto de tiempo, de forma abundante, fácilmente y en muchos tipos no deberían ser artísticas y valiosas. Sin embargo, si el que las produce es Al-lah, todo cambia y los opuestos se reúnen.

6 . La Prueba de la Sabiduría y el Propósito

Cada ser tiene un propósito, un objetivo, un beneficio y un resultado peculiar para sí mismo. Nada, ni siquiera una partícula, carece de sentido, de propósito, de significado o es superflua. Sin embargo, el mundo material -es decir, el reino de las plantas, los animales y las cosas inermes- no tiene consciencia y conocimiento y no puede producir esta cadena de propósitos. De este modo, esta operación consciente, esta sabiduría y estos propósitos sólo son razonables sí se atribuyen a Al-lah.

7. La Prueba de la Compasión y la Misericordia

Las necesidades de todas las criaturas, especialmente las de los seres humanos, son ilimitadas. Las necesidades de todas las personas necesitadas son satisfechas de forma inesperada y a partir de procedencias también inesperadas; las necesidades de todas las criaturas son satisfechas hasta el extremo en que es preciso, en las debidas cantidades y en la calidad que se necesita. El envío de ayuda y la ayuda que es enviada y que satisface las necesidades de una forma exacta muestran claramente que estas necesidades son satisfechas por el Compasivo, que está más cerca del hombre de lo que éste está de sí mismo.

Esta sistemática compasión, misericordia y sustento, que operan en todo el universo y que operarán para siempre, constituyen una prueba la existencia de un Ser Sagrado, que está dotado de los atributos que pueden realizar todas estas tareas y está libre de atributos incompletos.

8. La Prueba de la Ayuda Mutua

Todas las criaturas, desde las que está muy cerca unas de otras a aquellas que están muy lejos, se ayudan unas a otras. Dos especies diferentes que no tienen relación una con otra se reúnen como si ellas formaran parte de un conjunto y fueran complementarias la una de la otra. Vemos que las bacterias, los gusanos y el suelo se unen para un mismo propósito y ayudan a las plantas; y dicha ayuda tiene lugar de forma repetida. Las actividades de estas criaturas, que carecen de inteligencia y consciencia, muestran la sabiduría de la Existencia Necesaria que hay detrás del velo. Es decir, la totalidad del universo menciona el nombre de Al-lah con la lengua de la ayuda mutua.

9. La Prueba de la Limpieza

La limpieza de todo el universo, desde la tierra a los confines del cielo, nos informa acerca del Ser con su nombre de Al Quddus.

Sin embargo, las bacterias que limpian el suelo, los insectos, las hormigas, las aves rapaces, el viento, la lluvia, la nieve, los icebergs en el mar, la atmósfera del espacio, los agujeros negros en el universo, la limpieza que el oxígeno que realiza en nuestra sangre, la brisa espiritual que limpia nuestro espíritu de los problemas nos informan, todos ellos, acerca del Nombre de Al Quddus y del Ser Supremo que hay detrás de ese nombre.

10. La Prueba de los Rostros

Abordemos solamente este asunto ocupandonos del rostro del hombre, que es la característica más distintiva que distingue a un individuo de otros. Es posible generalizar esta prueba para el resto de las criaturas.

El rostro de un hombre no se parece plenamente al de los muchos miles de millones de personas que viven o han vivido antes que él. Esta regla también es válida para la gente que vendrá en el futuro. Podemos encontrar miles de millones de fotos que son similares en un aspecto, pero diferentes en otros y que permiten distinguir a un rostro de otros miles de millones de tal forma que es imposible encontrar a dos iguales. Esto es una fuerte declaración de que Al-lah Todopoderoso, Que conoce en detalle a todos los seres que Él crea, tiene un poder y un conocimiento que le permiten diseñar a cada ser de la forma en que Él desea. Él creó órganos similares en los distintos rostros, pero al mismo tiempo hace que todos ellos sean diferentes. Todos los seres humanos están equipados con ojos con características que los distinguen unos de otros y esto muestra a todos los que tienen una consciencia que el Ser que los creó y equipó posee una sabiduría infinita.

11. La Prueba del Incentivo Divino

Cuando un patito sale del huevo, él puede nadar. Las hormigas que salen del capullo comienzan a excavar túneles inmediatamente. Una abeja puede producir un panal, que es una obra de arte, muy rápidamente. Una araña puede tejer una tela muy fina. Nosotros comprendemos por estos ejemplos que éstos y otros animales hacen cosas gracias a lo que les fue enseñado en otro reino y con unas habilidades innatas.

Sin embargo, el hombre tiene que aprender todo en este mundo, aunque es la criatura más perfecta y con más talento. Es decir, lo que da a las otras criaturas estas propiedades no son ellas mismas sino un Ser sabio que les otorga estas habilidades.

Cuando la joven anguila cuya madre pone huevos a muchos kilómetros de distancia sale del huevo encuentra a su madre muy fácilmente. ¿cómo podemos explicar esto sino a través de un divino incentivo? Sólo si vemos estas extraordinarias cualidades que observamos en los animales como un regalo de Al-lah, podrán aquellas ser objeto de una explicación lógica y razonable. Cualquier otra interpretación debe ser considerada como una tontería.

12. La Prueba del Espíritu y la Consciencia

La forma en que nuestro espíritu, de cuya existencia nadie duda aunque su naturaleza real no sea conocida, y sus funciones controlan nuestro cuerpo está entre las evidencias que nos hablan acerca de Dios Todopoderoso. La esencia que representa el reino del orden en el mundo es el espíritu y él vino a este mundo para progresar y mejorar. El hecho de que el espíritu, que no tiene conexión con el reino material en términos de su naturaleza, se trasladara a este mundo desde un reino distinto es una de las más importantes pruebas que muestran la existencia de Al-lah Todopoderoso.

Por otro lado, esta percepción extra-sensorial en el hombre, que se vuelve hacia su Señor cuando no hay una razón aparente, y la repetición de hechos similares millones de veces muestran claramente que la consciencia, que es inherente al hombre y que es uno de los medios de encontrar a Al-lah, mantiene una actitud de adoración y amor hacia su Creador y está plenamente en contacto con Él. Además, la consciencia es uno de los testigos ineludibles del Día del Juicio. La consciencia dice "Al-lah" debido a la necesidad que tiene de expresar este testimonio.

13. La Prueba de la Naturaleza y la Historia

La existencia de amor en cada persona hacia lo bueno y lo bonito, y la existencia del sentimiento de rechazo hacia lo malo y lo feo es un hecho que nadie puede negar. Con su tendencia a actuar éticamente y a realizar buenas acciones y su naturaleza tendente a evitar la inmoralidad y las malas acciones, estos sentimientos muestran que el ser que ordena al hombre realizar las buenas y hermosas acciones y evitar los actos malos y feos es el mismo ser que le otorga estos sentimientos. Éste ser es, en definitiva, Al-lah.

La historia de las religiones muestra que la humanidad nunca ha vivido un período de su historia sin religión. Ella siempre ha creído en una religión, aunque sea una ridícula, y siempre ya tenido un sistema espiritual. Además, la creencia es una necesidad porque existe en la propia naturaleza del hombre. El Ser que ha colocado esta necesidad en la naturaleza del hombre es el mismo que nos ordena creer. Este ser es Al-lah.

14. La Prueba de los Sentimientos

El hombre está equipado con miles de sentimientos. Cada sentimiento tiene una naturaleza de llevar un mensaje desde un reino que está más allá de la materia. Sin embargo, el hombre tiene otro sentimiento que le informa directamente sobre Al-lah Todopoderoso. Éste es el sentimiento de la eternidad y del infinito. Debido a este sentimiento, el hombre siempre trabaja duro y lucha para obtener la eternidad. Nada que es finito puede satisfacerle plenamente. Y este sentimiento no le ha podido ser otorgado al hombre por medio de otro ser mortal. Ninguna de las causas mortales puede presentar la bebida de la eternidad. Sin embargo, su existencia es un hecho; no posible negarla. Así pues, este sentimiento nos fue entregado por el Ser que nos creó con él y que es el mismo que nos da la vida eterna.

15. La Prueba del Acuerdo

Si diez mentirosos vinieran a nosotros y nos dijeran que nuestra casa está en llamas, les creeríamos diciendo "Quizás", aunque nunca les hubiéramos oído decir la verdad. Éste es el caso de un acuerdo. Sin embargo, el acuerdo que nosotros mencionamos es compartido por miles de profetas, cientos de miles de santos y millones de creyentes. El primer punto en el que estas personas, que vivieron en tiempos diferentes y en distintos lugares, se muestran de acuerdo es en la realidad de que "Al-lah existe". ¿Cómo puede un ser humano que cree la mentira en la que diez mentirosos coinciden no creer en el acuerdo de los profetas, que nunca mintieron, y de millones de santos y ser considerado, al mismo tiempo, como cuerdo y responsable?

16. La Prueba del Corán

Todas las evidencias que prueban que el Corán es la Palabra de Al-lah también prueban la existencia de Al-lah Todopoderoso. Existen centenares de evidencias que demuestran que el Corán es la palabra de Al-lah y ellas están explicadas en detalle en el propio contenido del Libro. Todas estas evidencias coránicas sirven para demostrar en diferentes lenguas que "Al-lah existe".

17. La Prueba de los Profetas

Todas las evidencias que prueban la profecía de los profetas y, en especial la profecía de Muhammad (PB) deberían también ser incluidas entre las pruebas de la existencia de Al-lah Todopoderoso, ya que el propósito de la existencia de los profetas es el declarar la existencia y unidad de Al-lah. Así pues, las evidencias que prueban la profecía de cada profeta también demuestran la existencia de Al-lah Todopoderoso. Sin embargo, el enumerar las evidencias que prueban su profecía está fuera de cuestión ahora; no las vamos a mencionar aquí una por una. Será suficiente manifestar que todas estas pruebas que declaran que un profeta es tal demuestran aún con más fuerza que Al-lah existe y es uno.

(İnancın Gölgesinde)

Pruebas lógicas relativas a la Existencia de Al-lah

1. Si un carro es tirado por otro carro, ¿quién está conduciendo al primero? Así pues, debe haber un creador para este universo.

2. Ni siquiera una carta puede existir sin que haya un escritor. ¿Cómo podemos imaginar a los seres humanos y el universo sin un creador? Además, cualquier creador de una cosa no es del mismo tipo que la cosa que crea. Así por ejemplo, el propietario de un reloj no se parece a este último y el escritor no se parece a las letras que escribe. De este modo, el Creador que nos crea a nosotros y al universo no se debe parecer ni a nosotros ni al universo.

3. ¿Acaso el negar la existencia de Al-lah nos aliviará? Por el contrario, esta concepción nos hará descender a un profundo abismo. ¿Por qué, para qué, cómo y para quién vivimos? ¿Qué nos ocurre después de nuestra muerte? Si no hay otra vida, entonces ¿dónde podemos encontrar la correspondencia del sentido del infinito y el deseo de vivir para siempre? ¿Por qué estos sentidos nos han sido concedidos?

¿Cómo las ciencias mencionan a Al-lah?

El Islam nunca contradice la ciencia en ningún tema; por el contrario, él alienta la ciencia y el conocimiento. Las fuentes religiosas están llenas de ejemplos de esto. Existen dos libros de Al-lah Todopoderoso; uno de ellos es el Corán, que proviene de Su Atributo del Habla; el otro es el universo, que procede de Su Atributo del Poder.

Los científicos, ya crean en Al-lah o no, leen en el libro del universo e interpretan las obras del Creador del mismo modo que hacen los obreros que trabajan sin reconocer al propietario de la fábrica. Cada rama de la ciencia, con su propia lengua, también menciona a Al-lah. Así por ejemplo, la ciencia botánica nos describe las características de los árboles. Ella nos muestra como el árbol recibe los nutrientes del suelo, como los lleva a sus hojas y como los frutos son formados. De este modo, podemos observar una excelente máquina consistente en células, raíces, troncos, ramas, hojas, flores y frutos. Por encima de todo, es una cosa viva.

Ahora podemos analizar esto conscientemente: ¿cómo puede un simple suelo que carece de mente, consciencia, conocimiento, voluntad y poder crear esta excelente máquina? Mientras los botánicos no pueden crear una sola hoja de un árbol en sus enormes laboratorios, ¿cómo puede un árbol, en otras palabras, una madera, crear estas extraordinarias flores y frutos? ¿No demuestra cada árbol, con su creación milagrosa, la existencia de Aquel Que es infinito con Sus Sagrados Nombres y Atributos?

Del mismo modo, la zoología ha abierto a nuestra razón las puertas del reino animal. Vemos que cada animal es como una planta extraordinaria. Un insecto venenoso produce miel y un insecto sin manos produce seda. La ciencia nos ha mostrado que no es el plan de una oveja sin inteligencia el producir una comida deliciosa; es decir, leche de un simple forraje y agua. Las ovejas, las abejas, los gusanos de seda y todos los animales como ellos no son más que instrumentos como la brocha de un pintor, el bolígrafo de un escritor o el martillo del carpintero. Indudablemente, el que realiza los actos de crear es nuestro Señor, el Dueño de este universo.

Al mirar a través de la ventana de la ciencia astronómica, observamos la posición de la tierra en el espacio exterior: un enorme avión que vuela alrededor del Sol con la velocidad de un proyectil. Es un objeto sin alas, sin motor y enorme y aunque vuela sin piloto, ella da estas vueltas de forma tranquila y sin ruido. Sobre este planeta, los pasajeros viajan pacíficamente y sin ser molestados. La mayor parte del tiempo, ellos no son conscientes de que están volando. Por otro lado, la tierra rota alrededor de su eje. Las noches y los días y las estaciones son los productos de estas rotaciones. Además, no es sólo la tierra la que rota alrededor del sol, sino que otros planetas también realizan el mismo movimiento. Podría suceder que la tierra pudiera chocar con alguno de ellos. Sin embargo, no observamos ningún fallo en esto y todo es perfecto. Este sistema ha funcionado sin ningun error durante millones de años:

¿No es necesario que un estudiante de astronomía reflexione sobre esto y busque respuestas a las siguientes preguntas?:

¿Quién ha establecido este delicado equilibrio? ¿Quién hizo de la tierra un lugar habitable? Mientras que algunos sofisticados aviones pueden chocar uno con otro o estrellarse aunque tienen pilotos, ¿qué conocimiento y poder han hecho que estos enormes objetos puedan rotar y volar sin chocar?

Por encima de todo, existe una criatura entre los distintos seres y nosotros la llamamos ser humano.

Él piensa, imagina, busca, comprende, ama, simpatiza y odia... Él ha sido equipado con miles de cualidades. Y, más importante, él es consciente de su propio ser y su propia existencia. El universo se encuentra iluminado por su conocimiento.

La ciencia médica ha comprendido que las partes internas del cuerpo humano así como las partes externas del mismo son extraordinarias. Se trata de una obra maestra genuina con un corazón que bombea toneladas de sangre hacia su estómago, que digiere la comida fácilmente. Sus pulmones son máquinas de limpiar la sangre y sus venas se cuentan por kilómetros etc.  Mientras que una estatua muestra a su escultor, ¿es posible que un cuerpo humano, cuya belleza y perfección han sido comprendidas por la ciencia médica, no muestre a su creador?

De este modo, incluso aunque los científicos no atribuyan las fuentes de estas ciencias a un Creador, cada rama de la ciencia, con su lengua única, siempre menciona a Al-lah. En ese caso, es necesario escuchar a estas ramas de la ciencia.

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