Anasayfa | 100 Cuestiones y Respuestas Sobre la Creencia

¿Se puede probar la resurrección y el Más Allá a través de evidencias?


Las propiedades otorgadas al hombre son evidencias de la necesidad de su resurrección y de la existencia de la vida eterna.

La mortalidad del hombre y su deseo de vivir eternamente

Se declara en muchos versos del Corán que la muerte es segura y que es imposible evitarla:

“Todo ser saboreará la muerte” (3:185; 21:35; 29:26)

El hecho de que el hombre no pueda hallar un remedio para la muerte y su debilidad frente a ella vienen expresados en los siguientes versos:

“Di:La muerte, de la que huís, os saldrá al encuentro. Luego, se os devolverá al Conocedor de lo oculto y de lo patente y ya os informará Él de lo que hacíais”. (62:8) “Entonces ¿Por qué, cuando se sube a la garganta, y vosotros estáis contemplando ese momento? -y Nosotros estamos más cerca de él que vosotros, pero no lo veis- ¿Por qué, si no vais a ser recompensados, no la hacéis regresar, si es verdad lo que decís?” (56:83-87)

El Profeta (PB) declaró que hay una cura para todo excepto para la vejez y la muerte (1).

El rápido avance científico, de la medicina y la tecnología ha permitido a mucha gente pensar sobre la cuestión: “¿Puede haber un remedio para la muerte con el transcurso del tiempo? Lo que es más, algunas personas consideran esta idea como si fuera un hecho y la utilizan como una excusa para negar el Más Allá. Sin embargo, las investigaciones que han sido realizadas han probado que la muerte es inevitable y que no es posible hallar una cura para la misma. El decreto “Al mautu haqqun” (La muerte es real) ha sido probado por todas las investigaciones.

Con su impulso de vivir eternamente, los seres humanos han buscado siempre un mundo donde ellos puedan vivir de forma feliz y eternamente. Ellos han determinado cientos de causas de la muerte e intentan eliminarlas con el fin de alcanzar tal deseo; ellos pensaron que podrían superar la muerte si eliminaban estas causas. Sin embargo, estos esfuerzos han resultado inútiles; cada investigación realizada sobre la muerte ha reforzado la certidumbre de la misma (2).

Alexis Carrel declaró lo siguiente después de mencionar los infructuosos esfuerzos con respecto a este asunto:

“El hombre nunca se cansará de buscar la inmortalidad. Él no la alcanzará porque está sujeto a ciertas leyes de su constitución orgánica. Él puede lograr retrasar la muerte, e incluso revertirla en alguna medida, pero el inexorable avance del tiempo fisiológico hará que siempre sea vencido al final por la muerte” (3).

Ese hombre fue creado como un ser que crece y se desarrolla y esto implica para él el envejecer y el morir. El hombre puede encontrar vías para vivir más tiempo y de una forma más sana, pero él no puede detener el envejecimiento ni eliminar la muerte.

El hombre, sin embargo, expresa, la existencia del Más Allá debido a sus propiedades materiales y espirituales.

El hombre es un ser que ha sido creado con la mejor complexión (95:1), que ha sido diseñado en la debida forma y proposición armoniosa (82:7), al que le ha sido dado todo lo que ha pedido (14:34), que ha sido creado como vicerregente en la tierra (2:30) y que ha recibido muchos dones y sustento de Al-lah (17:50). Todos los seres vivos y no vivos en el mundo trabajan en favor de los intereses de los humanos.

Es bastante mirar al cerebro humano para comprender la grandeza del hombre. Se ha calculado que existen unos 2³°° átomos en el universo. En el cerebro humano, hay unos 10.000 millones de células nerviosas. Cada célula nerviosa puede dar dos respuestas diferentes, así que 10.000 millones de células nerviosas tienen 2¹°•°°°•°°°•°°° de capacidades. Cuando 2³°° se multiplica por 2¹°•°°°•°°°•°°°, podemos ver cuantos universos contiene el cerebro humano (4).

La luz viaja a una velocidad increíblemente rápida: 300.000 kms por segundo, pero el hombre alcanza el sol y las estrellas a través del pensamiento y la imaginación. Él engloba virtualmente el universo a través de sus pensamientos.

Los otros órganos materiales del hombre son así también. Cientos de fábricas virtualmente operan en cada órgano del hombre. Las cosas que no pueden ser realizadas en las grandes fábricas son hechas incluso en una simple célula.

La estructura material es así. ¿Qué hay acerca de su estructura espiritual? El espíritu es superior a la materia. Del mismo modo, la vida espiritual del hombre, sus talentos y capacidades son tan sorprendentes que son demasiado sofisticados para ser comprendidos. Son innumerables las capacidades que aparecen en el espíritu humano en forma de necesidades, dolores y placeres infinitos. El hombre es como un enigma que no ha sido todavía plenamente comprendido todavía.

El siguiente pareado ha sido atribuido a Ali y expresa la importancia y lugar del hombre en el universo de forma concisa:

Tazunnu annaka yirmun saguirun
Wa fîka intawa al-alamu'l-akbar

Tú crees que eres una cosa pequeña.
Pero el reino grande todavía no se te ha manifestado (6).

De este modo, el hombre, que posee tal naturaleza, no puede ser dejado en manos de sus propios recursos. El gran cuidado mostrado hacia él no puede ser explicado si él tuviera sólo una vida corta y entrara en la tumba sin ser resucitado después. Por el contrario, él ha sido creado para una vida que está más allá de la existente en este mundo. El hombre no puede decir: ¿Qué valor tengo? ¿Por qué debe el universo ser demolido al llegar el Último Día y por qué debe un nuevo reino ser establecido para mí? ¿Dónde está el daño si soy un incrédulo y cometo pecados dado que soy un ser sin importancia? (7)

Cualquiera que preste atención a la naturaleza, las capacidades y los talentos del hombre comprenderá inmediatamente que él ha sido creado para un reino eterno. Cuando una persona ve una ballena nadando en un pequeño estanque, él comprende inmediatamente que este animal no puede vivir en ese estanque sino en grandes mares y océanos. Del mismo modo, el hombre tiene una naturaleza, capacidades y talentos que prueban que él ha sido creado para otro reino.

Nadie puede pensar que al hombre le hayan sido otorgados numerosos talentos y habilidades sólo para esta vida mundana, ya que él no necesita la mayoría de ellas aquí. Lo que es más, cuando muchas capacidades, talentos, sentimientos y facultades no son utilizados para el propósito para el que han sido creados, ellos dañan al hombre y le crean problemas. Así por ejemplo, el pensar sobre los problemas del pasado, la preocupación sobre su futuro, los excesivos deseos y ambiciones en ese mundo y la falta de satisfacción para los mismos le dañan y arruinan su felicidad. Esto significa que estos sentimientos no han sido dados al hombre para esta vida mundana. Por el contrario, le han sido otorgados para la vida eterna. La preocupación sobre el futuro le ha sido dada para lo que hay más allá de la tumba. La ambición real es necesaria para prepararse para el Más Allá. El amor real le ha sido dado también para el Más Allá. El Más Allá es la razón real de la existencia de estos sentimientos y facultades. De otro modo, ellos causarían daño en lugar de beneficio.

De este modo, tenemos que asumir que si el Más Allá no existiera, el hombre se convertiría en el más bajo y menos afortunado de todos los animales (8), ya que todos los problemas, desgracias y desastres que él se encuentra en este mundo son mayores y más abundantes que los de los animales. Así, el hombre está sujeto a penas y aflicciones antes y después de que ellas se produzcan, dado que él tiene la capacidad de pensar y preocuparse por las mismas. Sin embargo, los animales no son así. Ellos sufren sólo cuando las desgracias les afectan. Se sienten relajados dado que no piensan en el futuro y el pasado.

Por otro lado, el beneficio que el hombre obtiene de la vida mundana no es mayor que el de los animales en lo que se refiere a los placeres y la paz que ellos sienten. Como ejemplo, vemos que el buey come más que el hombre y el gorrión tiene más relaciones sexuales. Si pensamos en términos de placeres y paz, este mundo está lleno de problemas, desgracias, dificultades y aflicciones para los seres humanos. Los placeres son muy pocos, como una gota de agua en el océano. Así pues, el hombre sería el más desafortunado de todos los animales si no existiera la otra vida, el Más Allá, donde él alcanzará placeres y dones puros. Los animales obtendrían más placeres y dones que el hombre si el Más Allá no existiera. (9).

Al interpretar los versos “Juro por el Día de la Resurrección. Y juro por el alma que reprueba” (75:1-2), Yauhari declara lo siguiente:

“Al-lah Todopoderoso jura por el Día de la Resurrección y por el alma que reprueba
acerca de nuestra resurrección. Es decir, Él dice que nosotros seremos ciertamente resucitados. Al-lah Todopoderoso jura por la grandeza del Último Día y el alma, que se siente atraída hacia los lugares sublimes y que desea ser elevada. El alma no encuentra nunca un estado satisfactorio; ella desea siempre más. No se saciacon nada y pide alcanzar el siguiente estadio y luego otro superior. Esta inclinación es una prueba del Más Allá. El ansia de las almas a ser elevadas y su deseo de no permanecer en un estadio limitado prueban la existencia de otra vida, donde ellas alcanzarán las cosas que anhelan. La naturaleza del hombre prueba la existencia del Más Allá. El ansia del hombre de alcanzar un rango más elevado, su sed, ambición y deseo de obtener más riqueza y conocimiento todo el tiempo y de no quedarse bloqueado en un estado determinado y el hecho de considerar que tal estado es insuficiente para satisfacerlo prueban que hay otra vida y que el alma humana quiere buscar y hallar nuevas cosas.

Existe el deseo de victoria y de ser superior a los otros en su naturaleza. En la historia, todos los reyes han querido gobernar a más personas y toda la gente rica ha buscado obtener más propiedades. Sin embargo, nada llena el vientre del hombre más que el polvo. ¿Fueron esos deseos creados en vano? Definitivamente no. Ellos fueron creados debido a un secreto que será revelado después de la muerte y en el Día del Juicio. Si el hombre no tuviera un propósito eterno, la vida carecería de valor. El hombre sería un fracaso. Sin embargo, cada facultad que existe en los seres vivos tiene un cierto propósito. ¿Cuál es, pues, la razón de la mezquindad, las guerras, el deseo de adquirir conocimiento, obtener propiedades, sufrir preocupaciones, construir barcos, inventar armas etc? ¿Es todo esto para la vida mundana, que no merece todos estos esfuerzos? El Corán responde a esta cuestión diciendo: “Esta facultad ha sido colocada en vuestros espíritus para que obtengáis todo en la otra vida y no estéis tristes debido a las carencias que halléis en ésta”. (10).

Si al hombre se le concediera la riqueza de Creso (Qarun), la sabiduría de Luqman, el sultanato de Suleiman, e incluso la tierra y todo lo que hay en ella y los cielos y todo lo que existe en ellos, él diría. “¿Hay todavía más?. Al expresar los significados grabados en su espíritu por la divina pluma, él dice: “La riqueza y la propiedad que deseo pueden estar presentes sólo en otro reino más elevado que éste y en una tierra que sea adecuada para mis demandas y que satisfaga mis necesidades” (11).

En realidad, los versos coránicos indican que el hombre no estará satisfecho con esta vida mundana y que necesita hallar otro reino. También condenan a aquellos que se muestran satisfechos con la vida de este mundo: “Aquellos que prefieren la vida de acá, hallando en ella quietud” (10:7)

Notas:

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1. Ver Abu Dawud, Tibb, 1, II, 396; Ibn Mayah, Tibb, 1, II, 1137.
2. Han, al-Islam Yatahadda, traducido al árabe por Zafaru'l-Islam Han, Beirut, 1985, 9th imp. p. 79-80.
3. Han, al-Islam Yatahadda, p. 81 (citado de Man, the Unknown, p. 175)
4. Ayhan Songar. Enerji ve Hayat, Yeni Asya Publ İst. 1979, 8th imp. p. 1.
5. Georges Lakhovsky, L'Éternité La Vie et La Mort, Bibliotheque Charpentier, Paris, p. 202.
6. Ali b. Abi Talib, Diwanu Amiri'l-Mu'minin, compilado por: A. al-Karam, Beirut, 1998, p. 45
7. Said Nursi declara lo siguiente al interpretar el verso “Él ha creado para vosotros todas las cosas que están sobre la Tierra”. “En este verso, hay un signo de la existencia del Más Allá que busca eliminar las dudas con respecto a este asunto. Los negadores dicen: “¿Tan grande es la importancia del hombre a los ojos de Al-lah que la resurrección será ocasionada para él y el mundo destruido con el fin de lograr su felicidad?” El Corán responde a esta duda diciendo: “¿Cómo podéis no creer en Al-lah, siendo así que os dio la vida cuando aún no existíais, que os hará morir y os volverá a la vida, después de lo cual seréis devueltos a Él? (2:28)” (Nursi, İşâratu'l-İ'câz, p. 281)
8. Ver Raghib, Tafsilu'n-Nash'atayn wa Tahsilu's-Saadatayn, p. 178
9. Fawi, p.173.
10. Jawhari, XII, Part 2, p. 308.
11. Jawhari, V, Part 1, p. 110.                                                          

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