Anasayfa | Fundamentos de la Fe | La Creencia

El hombre tiene necesidad de creer


“Que creen en lo oculto, hacen la azalá y dan limosna de lo que les hemos proveído” (2:3)

Debido a su naturaleza, el hombre es extremadamente débil, ya que todo le afecta, le entristece y le apena. Asimismo, carece completamente de poder y las calamidades y problemas que le afligen son extremadamente numerosos. Él posee amplias carencias, pero al mismo tiempo sus necesidades son muchas. Aunque es perezoso e incapaz, sus responsabilidades son las más onerosas. Su humanidad le ha conectado con el resto del universo. Sin embargo, el declive y desaparición de las cosas que ama y que le resultan familiares le llena de dolor. Su razón le muestra objetivos exaltados y frutos duraderos, pero, sin embargo, su mano es corta, su vida breve, su poder escaso y su paciencia limitada.

El hombre tiene miles de deseos que se extienden hasta la eternidad y que abarcan el mundo. Del mismo modo que quiere una flor, quiere la primavera. Del mismo modo que desea un jardín, también desea el Paraíso eterno. Del mismo modo que ansía ver a un amigo, también ansía ver a Al-lah. Del mismo modo que quiere visitar a un ser querido que vive en otro lugar, desea visitar a sus amigos que han viajado al mundo de las tumbas. Él necesita buscar refugio en Al-lah, Que cerrará la puerta de este enorme mundo para abrir la del Más Allá.

Nota:

“La creencia es una luz y un rayo insuflados por el Sol Eterno dentro la consciencia del hombre; ilumina completamente el rostro interno de la conciencia. Gracias a ello, surge una familiaridad y una vinculación con todo el universo, y él se convierte así en un experto en todo; esta fuerza espiritual aparece en el corazón de un hombre y le permite resistir cualquier desgracia que le ocurra. Da al hombre tal amplitud que puede abarcar el pasado y el presente. (Nursî, İşârâtu’l-İ’câz, p. 38-39).

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