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La Adoración En El Islam


El significado e importancia de la adoración

La adoración significa mostrar respecto hacia el Creador exaltado y agradecerle por los numerosos dones que Él nos ha concedido. La adoración consiste en todo tipo de actos realizados con el fin de acercarnos a Al-lah y lograr Su satisfacción.

La adoración, en su sentido más amplio, es la comprensión por parte del hombre de su debilidad y pobreza ante Al-lah y su postración ante Al-lah con amor y admiración.

El significado de la adoración es éste: que el siervo ve sus propias faltas, impotencia y pobreza y ante el Tribunal Divino se postra lleno de amor y maravillado ante la perfección del Señorío, la Divina misericordia y el poder del Eternamente Buscado. Del mismo modo que la soberanía del Señorío exige una adoración y obediencia, también la santidad del Señorío requiere que el siervo vea sus faltas a través de la búsqueda del perdón, y que a través de la glorificación y la declaración “Glorificado sea Dios”, él proclame que su Sostenedor es puro, está libre de cualquier defecto y se mantiene exaltado por encima y lejos de las falsas ideas de la gente del error. Sözler (Words)

También supone obedecer Sus órdenes y evitar Sus prohibiciones. La adoración es la razón de la felicidad del hombre en ambos mundos, un medio de madurez individual y social, una cura para los problemas espirituales del ser humano. Es un medio de organizar las tareas de este mundo y el Más Allá. Es una alta relación y un honorable vínculo entre Al-lah y Su siervo.

La adoración tiene como único fin el obtener la satisfacción de Al-lah. La esencia de la adoración es la sinceridad. Si una persona realiza sus actos de adoración buscando otros objetivos que el contento de Al-lah, esa adoración es vana y no es válida. La adoración se hace sólo por la causa de Al-lah y es el mejor medio para obtener la cercanía a Al-lah.

La adoración es el agradecimiento y alabanza del siervo a cambio de los ilimitados dones que Al-lah le concede por Su gracia, misericordia y generosidad. Es la glorificación de Al-lah.

La adoración es también la súplica, peticiones y oraciones del siervo. Esta suplica libera al corazón y el espíritu humanos de todo tipo de sufrimiento y desesperación y les da felicidad y alivio.

La adoración es un elemento extremadamente necesario para la madurez personal y la virtud del hombre, la paz de su espíritu, la safisfacción y exaltación de sus sentimientos más elevados, la formación de su alma, la purificación de su corazón, el embellecimiento de su ética, la armonía de su vida familiar y la creación de un factor de confianza en la vida social.

Un creyente asciende espiritualmente al eliminar sus deseos materiales y sus malos pensamientos y comportamientos negativos, y convertirse en un siervo amado por Al-lah gracias a la adoración.

Lo siguiente viene mencionado en el Sagrado Corán:

“¡Hombres! Servid a vuestro Señor, Que os ha creado, a vosotros y a quienes os precedieron. Quizás, así, tengáis temor de Él.” (2:21)

La relación entre adoración y limpieza

Existe una estrecha relación entre adoración y limpieza. La limpieza tiene dos aspectos: la material y la espiritual. Nuestro Profeta (PB) puso de manifiesto la importancia de este asunto diciendo: “La limpieza es parte de la creencia”. La adoración y la limpieza se complementan la una a la otra. La limpieza es también una forma de adoración en cierta medida.

La limpieza espiritual: Consiste en mantenerse lejos de las malas acciones, como las supersticiones, las murmuraciones y la envidia. Es disponer de bellas cualidades que le hacen a uno buscar la verdad con buenos sentimientos e inclinaciones.

La limpieza material: Consiste en limpiar nuestro cuerpo y ropas. Es obligatorio para la adoración. Es esencial que los lugares utilizados para la adoración y el medio donde un musulmán vive estén limpios.

Relación entre adoración y fe

Es suficiente echar un vistazo al siguiente verso para entender la relación entre adoración y fe:

“¡Por la tarde! En verdad, el hombre camina hacia su perdición; Excepto quienes crean, obren bien, se recomienden mutuamente la verdad y se recomienden mutuamente la paciencia.” (103:1-3).

Los decretos sobre la creencia que están vinculados a la consciencia y la mente serían débiles en términos de impresiones y efectos si ellos no estuvieran educados y reforzados por la adoración. De este modo, la creencia no puede existir sin la adoración. La creencia puede ser comparada a una vela y la adoración a la linterna donde está metida. La preservación y continuación de la creencia es posible sólo a través de la adoración y las buenas acciones.

El ayuno, la peregrinación, el zakat, la limosna y todos los demás tipos de adoración refuerzan la creencia del hombre, purifican su alma del mal y vinculan al siervo con su Señor. Así por ejemplo, el ayuno requiere que se dé prioridad al amor a Al-lah en lugar de a los deseos del cuerpo. El ayuno hace que el musulmán se acostumbre a la sinceridad, la firme voluntad y la paciencia.

El zakat es una adoración financiera que hace que el musulmán se libere de la avaricia y la mezquindad. Él comprende mejor, a través del zakat, que el propietario real de todo es Al-lah y que él es un simple administrador. El zakat supone dar una preferencia a la satisfacción de Al-lah que al amor a los bienes materiales. Este acto de adoración es una buena indicación del nivel de creencia, que es un vínculo entre el siervo y Al-lah.

La peregrinación es una adoración financiera y del propio cuerpo, es decir, significa gastar los bienes propios y utilizar el cuerpo de una forma que Al-lah quiere, y es también el resultado de la creencia y sometimiento a Al-lah.

Estas condiciones, que están presentes en todo tipo de adoración, muestran, de este modo, que la creencia y la adoración constituyen un conjunto indivisible.

Los conceptos sobre la adoración

Las personas que llevan a cabo las órdenes de Al-lah y evitan sus prohibiciones son llamados mukallaf (responsables). Con el fin de convertirse en mukallaf, una persona necesita disfrutar del pleno ejercicio de sus facultades y haber alcanzado la pubertad.

Todo comportamiento no es una adoración y no todas las adoraciones son del mismo grado. Existen diferencias entre los distintos tipos de adoración. Sin embargo, todas las formas de adoración han de ser realizadas con sinceridad.

Los actos de un mukallaf están divididos en ocho clases. Ellas son fardh (obligatorios), wayib (obligatorios, pero menos), sunnah (realizados o recomendados por el Profeta), mustahab (recomendables), mubah (permisibles), makruh (reprensibles, pero no prohibidos), haram (prohibidos) y mufsid (invalidatorios).

a. Fardh: son actos de adoración que Al-lah ordena realizar al mukallaf. Estos actos están divididos en dos: los fardh ain, que todo mukallaf tiene que llevar a cabo, como las cinco oraciones, el ayuno, la limosna, la peregrinación y el mostrar respeto a los padres, y los fardh kifayah, que son aquellos que cuando son llevados a cabo por algunos mukallaf, el resto no tiene que realizar. Aquí podemos citar la yanazah (oración del muerto). Si ningún mukallaf lleva a cabo este fardh, entonces todos ellos serán responsables.

b. Wayib: son órdenes secundarias de Al Al-lah que no son tan obligatorias como las fardh, como la oración del Aid y la oración de witr.

c. Sunnah: Formas de adoración y actos que nuestro Profeta siempre realizó y nos aconsejó llevar a cabo, por ejemplo, las oraciones sunnah antes y después de las oraciones fardh, la recitación del azan, la recitación del iqamah, la circuncisión, el saludo a la gente.

d. Mustahab:Ellos son actos que están considerados como buenos por la religión. Todos los actos que no han sido ordenados pero que son buenos son mustahab.

e. Mubah:Ellos son los actos que el mukallaf es libre de hacer o no. Todos los actos que no son obligatorios entran dentro de esta categoría, como el beber té, dormir, sentarse etc.

f. Mufsid:Es algo que invalida un acto de adoración que ha sido empezado. Por ejemplo, reirse tan fuerte como para que el resto de la gente le oiga a uno durante la oración es mufsid. Esta risa invalida la oración. El comer o beber algo deliberadamente mientras se ayuna también es mufsid e invalida el ayuno.

g. Makruh:Ellos son los actos reprensibles. Uno debe evitar este tipo de actos tanto como sea posible.

h. Haram:son los actos que están definitivamente prohibidos por Al-lah, tales como adorar a otro distinto a Al-lah, beber alcohol, jugar dinero, decir mentiras o calumniar.

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